Estrenamos tienda online — restablece tu contraseña para iniciar sesiónQué hay de nuevo →

+421 950 333 113[email protected]

Blog

Volver

Jabón casero con sal del Himalaya

Jabón casero con sal del Himalaya
En este artículo
  1. Por qué se enamorará de este jabón
  2. Materias primas
  3. Procedimiento paso a paso
  4. Seguridad al trabajar con la sosa cáustica
  5. Trucos y consejos para la elaboración
  6. Composición del jabón
  7. Variantes de la receta
  8. Advertencia
  9. Conclusión

Dé un toque especial a su ritual de baño: elabore con nosotros un jabón casero con sal del Himalaya.

¿También le interesa la elaboración de jabón casero? Sepa que incluso en su propia cocina es posible hacer bonitos jabones caseros con la técnica tradicional, sin usar bases de jabón, es decir, directamente a partir de sosa cáustica y una mezcla de grasas y aceites. No tiene que preocuparse de que el jabón casero sea difícil de elaborar; gracias al procedimiento detallado, ¡usted también lo conseguirá!

Por qué se enamorará de este jabón

  • Nutrición gracias al sobreengrasado

    Al crear la receta se incluyó el sobreengrasado: los aceites están en un 8 % de exceso respecto a la sosa cáustica y es precisamente esa parte de aceites sin reaccionar la que aporta cuidado y nutrición a la piel.

  • Vistoso aspecto de dos capas

    La capa rosa y la blanca están separadas por la mica dorada Gold Sparks, con la que el jabón está espolvoreado también por encima.

  • Jabón duro y espuma cremosa

    El aceite de coco aporta al jabón dureza y capacidad espumante; el aceite de ricino favorece la cremosidad de la espuma.

  • Decoración con función

    Los gránulos de sal del Himalaya adornan el jabón y, a la vez, ayudan a cuidar la piel.

Una mujer vierte con un vaso medidor metálico la sal del Himalaya usada para elaborar jabón casero en un tarro de cristal con cierre.

Materias primas

Aceites en total200 g
Rendimientoaprox. 4 pastillas
Sobreengrasado8 %
Maduración6 – 8 semanas

La lista de materias primas se indica en gramos y no en porcentajes, porque cada aceite requiere una cantidad diferente de sosa cáustica para su saponificación; por eso, al sustituir un aceite determinado o cambiar su proporción es necesario recalcular la receta. Conocerá la cantidad correcta de sosa cáustica para el jabón casero al introducir los aceites elegidos en una calculadora de jabón, por ejemplo Soapcalc y otras disponibles en internet.

Procedimiento paso a paso

  1. Preparamos los utensilios y la protección

    Todos los recipientes y utensilios que entren en contacto con la sosa cáustica deben ser de plástico, acero inoxidable o vidrio de laboratorio. La sosa actúa de forma corrosiva y las temperaturas altas podrían hacer que el vidrio normal se agriete.

    Nos ponemos guantes, gafas protectoras y respirador, o bien trabajamos en una habitación bien ventilada (los vapores que se desprenden de la disolución de sosa son irritantes).

  2. Disolvemos la sosa cáustica en el agua

    Al agua pesada le añadimos lentamente la sosa cáustica removiendo continuamente; la mezcla empezará a calentarse por sí sola. Una vez disuelta la sosa, dejamos que la mezcla se enfríe hasta la temperatura objetivo, fuera del alcance de niños y mascotas.

    36 – 38 °C
  3. Derretimos los aceites y la manteca

    Derretimos los aceites y la manteca con un calentamiento suave, procurando que la temperatura no supere el rango objetivo. Es conveniente que los aceites estén uno o dos grados más fríos que la disolución de sosa.

    36 – 38 °C
  4. Batimos hasta la traza

    Vertemos la disolución de sosa en la mezcla de aceites, removemos y, con una batidora de mano, batimos hasta la traza, es decir, hasta que la batidora o la espátula dejen trazas visibles en la mezcla.

  5. Dividimos la mezcla y la coloreamos

    La mezcla para el jabón casero la dividimos en dos mitades.

    • en una mezclamos dióxido de titanio hasta obtener el tono deseado
    • en la segunda mitad, la mica rosa Fiery Fusion hasta obtener el tono deseado; removemos bien, si es necesario también con la batidora
  6. Vertemos las capas en el molde

    Vertemos la mezcla rosa para el jabón casero en el molde y, con ayuda de un colador, la espolvoreamos con mica dorada Gold Sparks. Después vertemos con cuidado la mezcla blanca, para no emborronar la mica dorada.

  7. Decoramos y dejamos endurecer

    Al final volvemos a espolvorear el jabón casero con mica dorada y lo decoramos con sal del Himalaya. Cubrimos el molde con film transparente, opcionalmente también con una manta, y lo guardamos en una habitación cálida. Aproximadamente al cabo de dos o tres días, el jabón casero está lo bastante firme para cortarlo.

    2 – 3 días
  8. Dejamos madurar el jabón

    El jabón lo dejamos madurar antes de usarlo.

    al menos 6 – 8 semanas

Seguridad al trabajar con la sosa cáustica

Trabajar con hidróxidos exige cierto grado de precaución, así como el necesario uso de equipos de protección, sobre todo gafas y guantes. Descubra más sobre cómo manipular la sosa cáustica y cómo comprobar la seguridad del jabón casero terminado.

Trabajo con la sosa cáustica

Primeros auxilios: si durante la elaboración el jabón casero llega a entrar en contacto con su piel, aclárela inmediatamente con agua fría. También puede aplicar zumo de limón o vinagre diluido para eliminar la sosa sin reaccionar.

Los recipientes y utensilios utilizados en la elaboración del jabón no los vuelva a usar para alimentos.

Proceda del mismo modo al limpiar los recipientes y las superficies: ponga a remojo los recipientes y los utensilios en vinagre diluido y deje que reaccione con los restos de sosa; después lave los recipientes.

Control del pH

Comprobar el pH del jabón casero es importante para verificar que el jabón es seguro y que no se produjeron errores durante su elaboración. Puede ocurrir que haya habido un error en el pesado o que la mezcla para el jabón casero no se mezclara lo suficiente. Entonces pueden formarse zonas con una mayor concentración de sosa cáustica, que puede dañar la piel.

El jabón casero lo comprobamos al cabo de unas 3 semanas con una tira de papel tornasol. Humedecemos la tira con agua desmineralizada y la colocamos sobre el jabón. Es necesario probar varios puntos del jabón para asegurarse de que el jabón casero no contiene islas con una concentración aumentada de sosa cáustica.

pH seguro: el pH del jabón debe ser de 9 – 10. Si mide un valor más alto, aunque sea solo en algunos puntos, ese jabón casero no es seguro de usar.

También puede utilizar un medidor de pH o una disolución de fenolftaleína o tiras que la contengan. Al usar las tiras de fenolftaleína, proceda igual que con las de tornasol: las tiras no deben volverse rosas. Si utiliza la disolución, aplique una gota en distintas partes del jabón; tampoco debe volverse rosa. El color rosa indica valores de pH altos y, por tanto, sosa sin reaccionar; ese jabón casero no es seguro de usar.

Trucos y consejos para la elaboración

Al elaborar jabón casero existen pequeños trucos que puede utilizar para facilitar el trabajo y la manipulación de la masa de jabón. Entre ellos está también la elección de un molde adecuado. Son muy adecuados los moldes de silicona para jabón casero, porque el jabón se desmolda con facilidad. También puede utilizar moldes de otros materiales, pero fórrelos con papel de horno para desmoldar el jabón más fácilmente.

Al elaborar jabones caseros de varias capas, como en este caso, conviene espesar ligeramente la capa inferior batiéndola algo más que la superior, para que aguante el peso de la capa de arriba.

Consejo sobre los colorantes: para que los colorantes se disuelvan mejor en la masa de jabón, conviene apartar al principio una pequeña cantidad de aceite, por ejemplo dos cucharadas soperas, y disolver en ella los colorantes en polvo. Después vierta este aceite en el jabón casero: facilitará la disolución del colorante y evitará la formación de grumos.

Con el tiempo, el jabón casero puede adquirir una superficie blanca: se forma en él la llamada ceniza de sosa. Se trata de un defecto estético que puede prevenir rociando el jabón con IPA, alcohol isopropílico.

Composición del jabón

A continuación le presentamos los distintos componentes activos del jabón casero y su efecto sobre la piel.

Aceite de coco

En la elaboración de jabones, el aceite de coco es uno de los aceites más apreciados gracias a que, tras la saponificación, aporta dureza a los jabones. Al mismo tiempo, ese jabón casero es espumante y se disuelve bien en el agua. Una ventaja es que el aceite de coco es muy estable y contribuye a la vida útil del jabón. Por otro lado, sus fuertes propiedades limpiadoras pueden desengrasar en exceso la piel seca, por lo que se combina también con otros aceites.

Aceite de ricino

Gracias al alto contenido de ácido ricinoleico en las grasas, el aceite de ricino ayuda a suavizar el jabón casero y, en pequeña cantidad, favorece la estabilidad y la cremosidad de la espuma. Sin embargo, si estuviera presente en gran cantidad en la receta, el jabón espumaría poco y tendría una vida útil corta (el aceite residual se oxidaría rápidamente). También por eso conviene utilizar el aceite de ricino en los jabones caseros en pequeñas cantidades.

Aceite de semilla de uva

Un aceite universal muy útil es el aceite de semilla de uva: se absorbe bien por la piel y ayuda a cuidarla gracias al sobreengrasado del jabón. Es una alternativa al aceite de oliva en las recetas. Por sí solo da un jabón casero más blando y de espuma suave, por lo que se combina con aceites y mantecas que proporcionan jabones caseros más duros y una espuma más rica.

Manteca de karité

Entre las mantecas, la manteca de karité es una elección estupenda para el jabón casero, porque contiene una cantidad relativamente grande de sustancias insaponificables que contribuyen al cuidado de la piel. Al tratarse de una grasa sólida (a temperatura ambiente) con un alto contenido de ácido esteárico en los triacilglicéridos, proporciona un jabón casero firme y duro y contribuye a su durabilidad.

Sal del Himalaya

En la superficie del jabón casero, la sal del Himalaya no sirve solo de decoración: el jabón la contiene también por sus propiedades positivas, con las que ayuda a cuidar la piel. El color rosa de esta sal se debe a su alto contenido en minerales, incluido el hierro. Además, tiene propiedades detoxificantes y antibacterianas.

El jabón casero con sal del Himalaya terminado, de color blanco y rosa con destellos dorados, reposa sobre un fondo blanco.

Variantes de la receta

Aunque el jabón casero con sal del Himalaya tiene una lista de materias primas dada, es posible variarla hasta cierto punto. ¡En las líneas siguientes descubra cómo hacerlo!

Aceites vegetales y mantecas

Ante todo, antes de cambiar el tipo o la proporción de un aceite o una manteca de la receta del jabón casero, es necesario tener en cuenta que cada grasa (aceite o manteca) requiere una cantidad diferente de sosa cáustica para su saponificación. Por eso existen las calculadoras de jabón, en las que se introduce la cantidad y el tipo de aceites utilizados y la calculadora le facilita la cantidad de agua y de sosa necesaria para la saponificación.

Importante: si va a sustituir el tipo de aceite o manteca, o su cantidad, en la receta del jabón casero, recalcule siempre la receta. De lo contrario corre el riesgo de preparar un jabón que contenga demasiada sosa cáustica y que sea, por tanto, peligroso para la piel; o, al contrario, la falta de sosa hará que la saponificación no sea suficiente y el jabón casero no endurezca y quede graso.

Por otra parte, prácticamente casi cualquier aceite o grasa puede saponificarse.

Colorantes

Al elegir los colorantes, dé rienda suelta a la imaginación. Colorantes muy apreciados para los jabones son precisamente los polvos de mica, porque proporcionan colores vivos y duraderos. Utilice la dosis de polvo de mica necesaria para lograr el tono deseado.

El intenso color blanco se consiguió en esta receta utilizando dióxido de titanio soluble en aceite. El color del jabón casero también puede cambiarlo de estas maneras:

  • utilizar carbón activado para un color negro
  • su jabón casero puede adquirir otros colores interesantes gracias a otros óxidos colorantes; propiedades similares a las de los óxidos tienen también los ultramarinos
  • existen también colorantes destinados directamente a los jabones, en estado líquido o en polvo
  • el jabón casero también puede colorearlo con diversas sustancias naturales como la cúrcuma, el café, el cacao o los polvos de frutas
  • otra posibilidad para el jabón casero es recurrir a las arcillas; puede utilizar, por ejemplo, arcilla rosa u otra arcilla; para colorear se emplean también polvos de hierbas o algas molidas
  • igualmente, algunos extractos de CO2 pueden provocar la coloración del jabón, por ejemplo el extracto de CO2 de pimentón

Sales

La sal del Himalaya no es la única sal que puede utilizar para decorar su jabón. Si justo no tiene a mano sal del Himalaya, recurra también a la sal marina gruesa corriente, que puede darle un toque especial al jabón casero. También puede probar la sal del Mar Muerto u omitirla por completo.

Aguas florales

El agua desmineralizada de la receta también puede sustituirse por hidrolatos florales. Como sustitución de una parte del agua puede servir el zumo de zanahoria o de remolacha, que además es capaz de hacer de colorante.

Cuidado con el aroma y el tono: existe el riesgo de que el pH alto y la fuerza de la sosa cáustica destruyan algunos componentes valiosos de estas aguas y de que su aroma llegue a desaparecer. No obstante, vuelve a ser cierto que durante la saponificación puede producirse un cambio parcial de color por efecto de la sosa.

Advertencia

Como se ha mencionado, puede experimentar con las recetas caseras para lograr las propiedades deseadas. Sin embargo, el resultado final puede verse influido por muchos factores, como la humedad, la temperatura, la calidad de las materias primas o su almacenamiento.

Antes de utilizar cualquier materia prima para elaborar un producto cosmético, conozca sus propiedades, la dosificación recomendada, las condiciones de almacenamiento y su manipulación segura.

Cada materia prima puede tener el potencial de desencadenar una reacción alérgica en personas sensibles, por lo que antes de usar el producto recomendamos averiguar si es alérgico a alguna de las materias primas o al producto en su conjunto, por ejemplo mediante una prueba cutánea.

Si tiene la piel muy sensible o muy propensa al acné, o tiene otros problemas cutáneos y de salud, consulte a un profesional médico antes de aplicar un nuevo producto sobre la piel, ya se trate de un producto cosmético casero, una materia prima pura o un producto disponible comercialmente.

Conclusión

Que levante la mano quien elabore jabones caseros. Aquí en Handymade nos gusta mucho la elaboración de jabón; siempre nos alegra una nueva creación de nuestros amigos jaboneros de Musk.sk.

Lo que más ilusión nos hace siempre es el proceso creativo de mezclar el jabón de colores y decorarlo, y no podemos esperar a que el jabón repose.

¿Disfruta de la elaboración de jabón tanto como nosotros? ¿Ha intentado ya crear alguna pastilla de jabón natural en casa? Presuma de sus creaciones aquí en los comentarios o en Facebook. Inspirémonos mutuamente.

Le deseamos una creación maravillosa. Hasta la saponificación, amigos.

Manos a la obra

El hidróxido de sodio y los aceites de esta receta los encontrará en nuestra tienda online.

Comprar hidróxido de sodio Elegir aceites

¡Solo te enviaremos buenas noticias!

Consejos sobre nuevos productos, tutoriales y ofertas interesantes. ¿Te apuntas?