CERAS COSMÉTICAS
Cera de abejas, blanca, 100 g
Cera de abejas blanca La cera de abejas blanca endurece y espesa las mezclas oleosas, por lo que se encuentra entre las materias primas básicas para elaborar bálsamos, ungüentos y cremas sólidas. descripción completa
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Descripción del producto
Cera de abejas blanca
La cera de abejas blanca endurece y espesa las mezclas oleosas, por lo que se encuentra entre las materias primas básicas para elaborar bálsamos, ungüentos y cremas sólidas. Aporta a la formulación una consistencia firme, una película protectora sobre la piel y, a diferencia de la cera amarilla, un color neutro que no tiñe los productos claros ni los bálsamos labiales suavemente tintados.
La materia prima es de origen animal, de producción europea, en calidad cosmética y farmacéutica. Se vende por gramos, de modo que se puede pedir exactamente la cantidad que necesita la formulación.
Beneficios clave
- Solidificación y estructura – la cera fundida forma, al enfriarse, una red sólida en la mezcla oleosa. El bálsamo mantiene la forma y no se derrite tan rápido con el calor como los aceites y mantecas por sí solos.
- Película protectora – deja una capa fina sobre la piel que frena la evaporación del agua. Para la piel seca y sometida a esfuerzo de manos, labios o codos es el efecto más importante.
- Color neutro – la cera blanca no altera el tono de los bálsamos y cremas claros, algo que se agradece especialmente al trabajar con pigmentos de color o en productos blancos.
- Solubilidad en aceite – se combina con aceites vegetales, mantecas y ésteres; no se disuelve en agua.
Uso en la formulación
La cera pertenece a la fase oleosa. Durante la fabricación se pesa junto con los aceites y mantecas y se calienta al baño maría hasta que se funde por completo y la mezcla queda transparente. Después se vierte en los envases o se continúa con la preparación de la emulsión.
La cantidad depende de la consistencia sólida que se necesite. En bálsamos anhidros y barras se trabaja habitualmente con una proporción mayor; en cremas y emulsiones basta con unos pocos porcentajes para aumentar la viscosidad y la estabilidad. Se recomienda probar el dosaje exacto en un lote pequeño, ya que la dureza también depende de los demás ingredientes, como la proporción de aceites líquidos y mantecas.
Puede comprobar la consistencia del bálsamo antes de verterlo. Deje caer una gota de la mezcla fundida sobre una cuchara fría, deje que solidifique y evalúe si es suficientemente firme o demasiado dura. Luego añada o diluya la cera con aceite en pequeñas cantidades.
Si elabora una emulsión, tenga en cuenta que la cera de abejas por sí sola no es un emulsionante. La fase oleosa con la cera solo se une a la fase acuosa mediante un emulsionante adecuado. En esa formulación, la cera actúa como endurecedor y ayuda a mantener la crema densa y estable.
Adecuada para productos como
- Bálsamos labiales – tanto sólidos como en barra, donde la cera garantiza que el bálsamo se pueda aplicar y mantenga su forma.
- Ungüentos y bálsamos protectores – para manos, codos, talones y para el clima adverso.
- Cremas sólidas y barras – bálsamos corporales sólidos, barras de masaje, perfumes sólidos, donde se necesita una consistencia firme sin agua.
- Cremas y emulsiones más densas – como componente de la fase oleosa para aumentar la viscosidad y la estabilidad.
- Pomadas y ceras para cabello y barba – donde se desea una película fijadora.
Qué conviene saber
La cera se añade a la fase oleosa junto con los demás ingredientes sólidos desde el principio, no al final. Si se incorporara a una mezcla parcialmente enfriada, se fundiría de forma desigual y en el bálsamo podrían aparecer grumos o una textura granulosa.
Una proporción mayor de cera aumenta la dureza, pero también la sensación de pesadez y la película cerosa sobre la piel. Quien quiera un bálsamo más ligero combina la cera con mantecas más blandas o con mayor cantidad de aceite líquido. En las emulsiones, demasiada cera puede dar lugar a una crema grumosa o irregular, por eso se trabaja con porcentajes más bajos.
Si el bálsamo o la crema no alcanza la dureza esperada tras enfriarse, la mezcla se puede fundir de nuevo con cuidado y corregir. Del mismo modo, el exceso de dureza se puede solucionar añadiendo aceite.
La cera de abejas blanca es una materia prima de origen animal. No es adecuada para formulaciones veganas. En ese caso se utilizan ceras vegetales, como la candelilla o la carnauba, que sin embargo tienen una dureza diferente y se dosifican de otra manera.
Los productos anhidros con cera no requieren conservación de la misma manera que las emulsiones. Sin embargo, en las cremas con fase acuosa, la cera no sustituye al conservante y la conservación debe resolverse por separado.
Cera de abejas blanca y amarilla
Ambas ceras cumplen la misma función en la formulación. La cera amarilla conserva su color natural, que en algunos bálsamos naturales resulta adecuado, aunque en otros influye en el tono final. La cera blanca tiene un color neutro, por lo que se elige para productos claros, blancos y coloreados donde el color debe mantenerse bajo control. La calidad cosmética y farmacéutica de la cera blanca la hace adecuada también para productos donde importa la pureza de la materia prima.
Preguntas frecuentes
Parámetros
- INCI
- BEESWAXBeeswax
- N.º CAS
- 8006-40-4
- Color del producto
- Blanco
- País de origen
- Países Bajos
- Solubilidad
- Insoluble en aguaSoluble en aceite
- Biodegradabilidad
- Fácilmente biodegradable (OCDE 301)
Aprende a trabajar con él
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