TARRINAS DE PLÁSTICO
Tarro de plástico negro, tapa blanca, 1 l
Tarro de plástico negro con tapa blanca, 1 l combina un tarro de PET opaco de cuello ancho, una tapa blanca de rosca y una membrana de sellado en un solo paquete para volúmenes mayores de productos cremosos y… descripción completa
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Descripción del producto
Tarro de plástico negro con tapa blanca, 1 l combina un tarro de PET opaco de cuello ancho, una tapa blanca de rosca y una membrana de sellado en un solo paquete para volúmenes mayores de productos cremosos y granulados. El plástico negro oculta el contenido, por lo que también resulta adecuado para formulaciones que se benefician de la protección frente a la luz. El conjunto de plástico es ligero, algo que apreciará con un volumen de un litro tanto en el transporte como en la manipulación habitual en el taller o en el baño.
El conjunto en su totalidad está aprobado para el contacto directo con alimentos y, además, se declara apto para productos cosméticos. El tarro, la tapa y la membrana disponen cada uno de su propia declaración de conformidad, que encontrará en cada componente.
Tarro, tapa y membrana juntos
El tarro tiene un cuello ancho por el que se introduce cómodamente la masa espesa con espátula y del que se puede tomar el producto con los dedos o con una cucharilla. La tapa es de polipropileno y se enrosca directamente en la rosca del tarro, sin anillos intermedios. El paquete incluye una membrana blanca de plástico espumado que se coloca dentro de la tapa y que, al apretar, se presiona contra el borde del cuello. De este modo sella la unión entre la tapa y el tarro e impide que el contenido llegue a la rosca al inclinarlo.
La tapa se puede desenroscar y volver a enroscar en cualquier momento, y la membrana permanece en la tapa. Con masas espesas, como mantecas o exfoliantes, la unión aguanta. Con contenidos fluidos o líquidos, recomendamos comprobar la estanqueidad con su formulación concreta, por ejemplo colocando el tarro lleno de lado sobre un papel limpio.
Para qué sirve
- Mantecas y bálsamos corporales: el cuello ancho permite tomar la masa sin inclinar el tarro.
- Exfoliantes de azúcar y de sal: las partículas gruesas se toman mejor de un tarro de un litro que de un envase estrecho, y el plástico negro oculta la posible separación del aceite.
- Sales de baño y mezclas granuladas: el volumen de un litro basta para un envase familiar grande o para tener reserva en el taller.
- Mascarillas capilares y corporales: emulsiones espesas y mascarillas que se aplican con la mano o con espátula.
- Alimentos secos: tés, hierbas, frutos secos, fruta deshidratada o granos de café, ya que el conjunto está aprobado para el contacto con alimentos.
- Productos intermedios en la elaboración: por ejemplo, una mezcla de sales ya preparada, una masa de cera para velas enfriada o escamas de jabón antes de su procesamiento posterior.
Los productos líquidos fluidos, como los tónicos o los aceites para verter, corresponden más bien a una botella de cuello estrecho. Un tarro de esta forma está pensado para contenidos que se toman, no que se vierten.
Volumen nominal y volumen total
El volumen nominal es la cantidad para la que está pensado el tarro en un llenado habitual. El volumen total hasta el borde es el volumen físico hasta el cuello y siempre es algo mayor. La diferencia constituye una reserva para la membrana de la tapa y para la posible expansión del contenido, por ejemplo cuando la manteca corporal se ablanda con el calor. El tarro se llena hasta el volumen nominal, no hasta el mismo borde. Si se llenara hasta el cuello, el contenido se desplazaría hacia la rosca al enroscar la tapa y ensuciaría la membrana.
Qué conviene saber
Antes del primer llenado, lave el tarro, la tapa y la membrana, desinféctelos con alcohol isopropílico o etanol y deje que se sequen por completo. En cosmética, la humedad residual en la rosca o bajo la membrana pasaría directamente al producto.
El tarro es de PET y debe protegerse del calor. Vierta las mantecas corporales, los bálsamos o las ceras solo después de que se hayan enfriado a una temperatura cercana a la ambiente, no directamente de la olla.
El material del tarro no debe exponerse a sustancias químicas agresivas. En formulaciones con una proporción elevada de aceites esenciales concentrados o con disolventes, recomendamos llenar primero el tarro a modo de prueba y revisar la pared y la membrana pasados unos días.
Una vez vacíos, el tarro y la tapa se pueden lavar con agua tibia y detergente y volver a utilizar. En los llenados repetidos, compruebe que la membrana no esté hinchada ni agrietada y sustitúyala por una nueva si es necesario. Si lo reutiliza para cosmética, repita la desinfección.
Puede utilizar el mismo tarro para un exfoliante casero y para guardar té. El conjunto tiene confirmada su idoneidad tanto para cosmética como para el contacto directo con alimentos.
El tarro es de PET y la tapa de polipropileno; una vez vacíos, ambos van al contenedor de plásticos. Antes de separar los residuos, retire la membrana de la tapa, ya que es de otro tipo de plástico. Las tapas con el mismo tipo de rosca y otras combinaciones ya preparadas las encontrará en la oferta de Handymade. Si realiza su propia combinación, recomendamos comprobar la estanqueidad con la formulación concreta.
Preguntas frecuentes
Parámetros
Tarro de plástico negro, 1 l
- Color del producto
- Negro
- País de origen
- Unión Europea
- Capacidad nominal
- 1000
- Diámetro
- 104 mm
- Tipo de rosca
- 100/400
- Altura
- 140 mm
Tapa plástica para tarro, blanco, 100 mm
- Color del producto
- Blanco
- País de origen
- Unión Europea
- Diámetro
- 104 mm
- Tipo de rosca
- 100/400
- Altura
- 17 mm
Membrana para tapas para tarros, blanca, 100 mm
- Color del producto
- Blanco
- País de origen
- Unión Europea
- Diámetro
- 100 mm
- Altura
- 1 mm
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