TARROS DE VIDRIO
Tarro cosmético de vidrio, negro brillante, tapón de aluminio, 30 ml
Tarro de vidrio, negro brillante, 30 ml con tapa de aluminio y disco interior es un conjunto completo para envasar productos cosméticos de menor tamaño. descripción completa
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Descripción del producto
Tarro de vidrio, negro brillante, 30 ml con tapa de aluminio y disco interior es un conjunto completo para envasar productos cosméticos de menor tamaño. El vidrio negro opaco protege el contenido de la luz, por lo que resulta especialmente adecuado para preparados con ingredientes sensibles: cremas faciales y de contorno de ojos, bálsamos, ungüentos, sueros densos o mascarillas concentradas. El volumen de 30 ml corresponde al tamaño habitual de un producto de cuidado facial, de un producto de tratamiento más caro o de un envase de prueba. El conjunto está declarado como apto para el contacto con cosméticos; no está aprobado para el contacto con alimentos, por lo que está destinado a productos cosméticos.
De qué se compone el conjunto
- Tarro de vidrio: la boca ancha con rosca permite un llenado cómodo y también extraer texturas densas con una espátula. El acabado negro brillante oculta el contenido y da al envase un aspecto uniforme independientemente del color del producto.
- Tapa de aluminio: tapa de rosca plateada que contrasta con el vidrio negro. Se aprieta a mano, sin herramientas, y mantiene el tarro cerrado durante el uso habitual y el transporte.
- Disco interior: disco blanco de polipropileno que se coloca directamente sobre la superficie del producto envasado, bajo la tapa. Protege la superficie de la crema o el bálsamo durante el transporte, limita el contacto del contenido con el interior de la tapa e indica al cliente que nadie ha manipulado el producto antes que él.
Por qué vidrio y por qué negro
El vidrio es químicamente estable: no reacciona con los aceites vegetales ni esenciales, ni con ingredientes de pH más bajo o más alto, ni con los disolventes habituales, no absorbe el aroma y nada de él pasa al producto. Gracias a ello resulta adecuado también para bálsamos anhidros con alto contenido de aceites esenciales, que algunos plásticos deterioran con el tiempo.
El acabado negro opaco no deja pasar la luz al contenido, a diferencia del vidrio marrón o azul, que solo la atenúa. Lo apreciará en productos con antioxidantes, vitaminas, extractos vegetales o aceites menos estables, que con la luz pierden eficacia más rápido y cambian de color o aroma. La superficie brillante luce bien con una etiqueta clara sencilla. El peso del vidrio da estabilidad al tarro en el estante y el envase resulta más valioso.
Hay que contar con dos limitaciones: a través de la pared no se ve el contenido ni el nivel de llenado, y el vidrio, a diferencia del plástico, puede romperse al caer.
Volumen nominal y volumen total
El volumen nominal es el volumen para el que está destinado el tarro en un llenado habitual. El volumen total hasta el borde es el volumen físico hasta la boca; su valor lo encontrará en los parámetros. La diferencia entre ambos es la reserva para el disco interior y la tapa y para la posible expansión del contenido al cambiar la temperatura. Por eso el tarro se llena hasta el volumen nominal, no hasta el borde; al llenarlo hasta la boca, el disco empujaría el producto hacia fuera y la tapa se ensuciaría.
Llenado y trabajo con el conjunto
Las cremas y emulsiones se envasan una vez enfriadas a temperatura ambiente, preferiblemente con una espátula o una manga pastelera, para que no se formen burbujas de aire en la masa y la boca quede limpia. Las texturas más densas recomendamos golpear ligeramente el fondo contra la base tras el llenado, para que la masa se asiente.
Los bálsamos y ungüentos se vierten en estado fundido. El vidrio soporta la masa caliente, pero no un cambio brusco de temperatura: no vierta la masa en un tarro frío justo después de fundirla, sino déjela enfriar un poco o precaliente los tarros. Deje que el bálsamo envasado se solidifique con la boca abierta.
Coloque el disco y la tapa solo sobre el producto completamente solidificado y enfriado. Si cierra el tarro aún caliente, bajo la tapa se condensa agua, que no tiene nada que hacer en un bálsamo anhidro y puede favorecer el crecimiento de microorganismos.
El disco se coloca directamente sobre la superficie del producto y la tapa se aprieta a mano. Apretar en exceso no mejora la estanqueidad, más bien sobrecarga la rosca.
Adecuado para productos como
- Cremas faciales y de contorno de ojos: 30 ml es el tamaño habitual del cuidado diario, la boca ancha facilita la dosificación con espátula.
- Bálsamos, ungüentos y sueros sólidos: productos anhidros con aceites y mantecas, en los que el vidrio garantiza la estabilidad del envase incluso con mayor contenido de aceites esenciales.
- Mascarillas y exfoliantes concentrados: texturas densas que se dosifican mal desde un frasco con dosificador.
- Pastas y polvos dentales, desodorantes en crema: productos para extraer con el dedo o con espátula, donde importa la limpieza y la estanqueidad de la tapa.
- Muestras y envases de regalo: volumen reducido adecuado para probar una nueva fórmula con los clientes.
Para preparados acuosos líquidos, como tónicos o hidrolatos, el tarro no es adecuado: al abrirlo se derramarían y les falta la dosificación.
Lo que conviene saber
- Preparación antes del primer llenado: lave el tarro, enjuáguelo, desinféctelo con alcohol isopropílico o etanol y déjelo secar por completo. Limpie el disco y la tapa de la misma manera; no envase en un recipiente húmedo.
- Conservación: el tarro abierto y la extracción con los dedos son la mayor carga para la estabilidad microbiológica. Las cremas con contenido de agua necesitan un sistema conservante fiable; los bálsamos anhidros son menos sensibles, pero también en ellos recomendamos la extracción con espátula.
- Reutilización: el vidrio soporta el lavado y la desinfección repetidos, por lo que el tarro se puede usar varias veces. El disco recomendamos sustituirlo por uno nuevo en cada nuevo llenado.
- Sobre el vidrio negro brillante luce mejor una etiqueta clara o transparente con impresión clara; una segunda etiqueta, más pequeña, puede pegarse en la tapa.
- Separación de residuos: el tarro va al vidrio; separe la tapa y el disco del vidrio antes de desecharlos.
El vidrio es sensible a los cambios bruscos de temperatura. No vierta masa caliente en un tarro frío ni meta el tarro lleno inmediatamente en el frigorífico: las grietas surgen precisamente con el choque térmico, no con la manipulación habitual.
Preguntas frecuentes
Parámetros
Tarro de vidrio cosmético negro brillante, 30 ml
Tapón de aluminio plata, 48 mm
Inserto interior, plástico, blanco, 48 mm
Buen tarrito
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