BOTELLAS DE PLÁSTICO
Frasco de plástico blanco, dispensador de crema con sobretapa ahumada, 100 ml
Un frasco blanco de PET de 100 ml y un dispensador de loción negro con sobretapa ahumada forman un envase completo para cremas faciales y corporales, leches, emulsiones ligeras y geles más espesos. descripción completa
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Descripción del producto
Un frasco blanco de PET de 100 ml y un dispensador de loción negro con sobretapa ahumada forman un envase completo para cremas faciales y corporales, leches, emulsiones ligeras y geles más espesos. El producto se dosifica pulsando el cabezal, sin desenroscar nada y sin sacarlo con los dedos. Así entran menos impurezas en el producto y la dosis es similar en cada pulsación. El frasco blanco opaco reduce el paso de la luz al contenido, algo que se agradece en emulsiones con aceites vegetales y activos cosméticos sensibles a la luz. El conjunto está destinado a productos cosméticos. El material del frasco y del dispensador está declarado como apto para el contacto con cosméticos.
El volumen de 100 ml corresponde al formato habitual de una crema facial, una crema de manos o un tamaño de viaje de leche corporal. El PET es ligero y no se rompe al caer, por lo que los productos envasados así se transportan bien en el bolso y también se envían bien por correo.
Para qué sirve el conjunto
- Cremas faciales y corporales: es el uso principal del dispensador; las emulsiones de densidad media fluyen sin problemas por el tubo.
- Leches corporales y limpiadoras: las texturas más fluidas se dosifican con facilidad. La dosis es pequeña, por lo que para aplicar en todo el cuerpo hay que contar con varias pulsaciones.
- Cremas-gel y sérums más espesos: funcionan si no contienen partículas grandes (granos exfoliantes, trozos de cera) que obstruirían el tubo o la válvula.
Cómo funciona el dispensador de loción con sobretapa ahumada
El dispensador tiene un tubo que llega casi hasta el fondo del frasco, por lo que se aprovecha la mayor parte del contenido sin necesidad de inclinarlo. Tras el primer llenado hay que pulsar el cabezal varias veces en vacío hasta que el tubo se llene y el producto empiece a salir. La sobretapa ahumada se coloca sobre el cabezal, lo protege del polvo y evita pulsaciones accidentales durante el transporte. El plástico oscuro y transparente no oculta la forma del cabezal.
Una dosis es de aproximadamente 0,14 ml. En una crema facial equivale a una o dos pulsaciones por aplicación; en una leche corporal se utilizan más pulsaciones. En cada pulsación el dispensador aspira aire hacia el frasco. Por ello, el envase no es un sistema airless y el contenido está en contacto con el aire durante el uso, como en cualquier dispensador convencional.
Antes de envasar toda la serie, llene una unidad, bombee varias veces y déjela reposar un día. Así comprobará si su consistencia pasa con fluidez por el tubo, si el dispensador no gotea tras el uso y si la sobretapa se coloca sin resistencia.
Volumen y llenado
El volumen nominal es el volumen para el que está diseñado el envase en un llenado normal. El volumen total al ras es el volumen físico del frasco hasta el borde del cuello y siempre es mayor. La diferencia constituye una reserva para el tubo y la rosca del dispensador y para la dilatación del contenido ante cambios de temperatura, por ejemplo en verano dentro del coche o en un paquete. Por eso el frasco se llena hasta el volumen nominal, no hasta el borde. Un frasco demasiado lleno rebosa por el cuello al enroscar el dispensador, o el producto llega a la rosca, donde resulta difícil de limpiar.
Conviene saber
Antes del primer llenado, el frasco y el dispensador se lavan, se desinfectan con alcohol isopropílico o etanol y se dejan secar por completo. Se recomienda bombear el dispensador con alcohol y después en vacío, para que no quede líquido en el tubo que pase a la primera dosis del producto.
Tanto el PET como el PP soportan emulsiones habituales, aceites vegetales y bases acuosas. En formulaciones con una mayor proporción de aceites esenciales, alcohol o disolventes, recomendamos comprobar el comportamiento del envase con la formulación concreta a lo largo del tiempo. El plástico no debe exponerse a productos químicos agresivos.
El frasco y el dispensador son de plástico, por lo que no debe envasarse una emulsión caliente. Deje que el producto se enfríe a temperatura ambiente y solo entonces trasváselo o viértalo en el frasco y enrosque el dispensador.
El conjunto se puede reutilizar. Una vez vacío, el frasco se lava y se desinfecta igual que antes del primer llenado. El dispensador se bombea con agua tibia con una pequeña cantidad de jabón líquido, después con agua limpia y con alcohol. Al cambiar de producto es más sencillo sustituir el dispensador, ya que los restos de la emulsión anterior en el tubo y la válvula se eliminan peor que en el frasco. El tipo de cuello del frasco figura en los parámetros. Otros cierres con el mismo cuello y más combinaciones ya preparadas los encontrará en la oferta de Handymade; si hace su propia combinación, recomendamos comprobar la estanqueidad y la dosificación con la formulación concreta.
El frasco es de PET y el dispensador de PP, por lo que antes de reciclarlos se separan y se clasifican como plástico.
Preguntas frecuentes
Parámetros
Botella de plástico blanca, 18/410, 100 ml
- Color del producto
- Blanco
- País de origen
- Unión Europea
- Capacidad nominal
- 100
- Diámetro
- 38 mm
- Tipo de rosca
- G18x3
- Altura
- 122 mm
Dosificador de crema de plástico negro con sobretapa ahumada, 18/415
Verificadas por clientes.
Aún sin reseñas.
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