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La botella de aluminio con pulverizador negro representa un material de envase práctico y resistente para una amplia gama de productos líquidos, especialmente a... descripción completa
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La botella de aluminio con pulverizador negro representa un material de envase práctico y resistente para una amplia gama de productos líquidos, especialmente allí donde es importante una pulverización fina y uniforme. Gracias al recipiente metálico, el contenido está bien protegido de las influencias externas y complementa adecuadamente el aspecto profesional del producto final. Este tipo de frasco es una opción popular para series pequeñas de cosméticos, sprays para el hogar y preparaciones artesanales.
La combinación del frasco de aluminio y el pulverizador funcional garantiza una dosificación cómoda sin necesidad de contacto con el contenido, lo que contribuye a un uso higiénico. El envase es adecuado para diversas formulaciones líquidas con baja a media viscosidad, en las que se requiere una niebla fina o una pulverización uniforme sobre la piel, el cabello o las superficies. Con un manejo adecuado, se trata de un envase fiable y reutilizable que facilita tanto el almacenamiento como la aplicación del producto.
Este frasco se suministra directamente con un pulverizador funcional, que está adaptado de fábrica al cuello específico del envase. Las combinaciones de envases y tapones que se crean directamente en Handymade están probadas y son funcionales. Sin embargo, para todas las combinaciones recomendamos realizar siempre su propia prueba de compatibilidad, especialmente del sellado, del tipo de dosificación y del comportamiento del envase en contacto con la formulación concreta (viscosidad, presencia de alcohol, componentes oleosos o sustancias activas).
Todos los parámetros técnicos del envase se indican en el Certificado de calidad del envase adjunto y en los parámetros del producto.
Según la composición de materiales indicada en los parámetros del producto, elija también un método adecuado de eliminación y reciclaje. Si decide no seguir utilizando el envase, es conveniente clasificarlo en el contenedor de reciclaje correspondiente según el tipo de material (p. ej. residuos metálicos en el caso del aluminio, residuos plásticos en el caso de las partes plásticas del tapón/pulverizador) de acuerdo con las recomendaciones locales para el reciclaje.
Sí, el envase se puede utilizar repetidamente con un manejo adecuado, sin embargo, recomendamos seguir estrictos principios de higiene. Antes de cada nuevo llenado es necesario limpiar y desinfectar minuciosamente tanto el frasco como el pulverizador, preferiblemente utilizando un alcohol adecuado (por ejemplo, alcohol isopropílico o etanol vegetal desnaturalizado). De este modo se reduce el riesgo de contaminación microbiana y de afectación de la estabilidad de la nueva formulación por restos del producto anterior.
En primer lugar, recomendamos enjuagar mecánicamente el envase con un medio de limpieza adecuado (por ejemplo, agua templada y un detergente suave, siempre que sea compatible con el material y con los restos del producto). A continuación, enjuague el frasco y las partes del pulverizador con agua limpia, deje escurrir bien y secar. Antes del nuevo llenado recomendamos desinfectar la superficie interna con alcohol (p. ej. IPA 99 % o etanol 96 % desnaturalizado vegetal) y dejar secar de nuevo completamente para minimizar el riesgo de contaminación.
El pulverizador es ideal para formulaciones líquidas con baja a media viscosidad que deban formar una niebla fina o una pulverización uniforme. En la práctica se trata, por ejemplo, de sprays hidratantes y refrescantes, tónicos, lociones capilares, sprays para el hogar y textiles o soluciones limpiadoras ligeras. Las emulsiones densas, geles u aceites con alta viscosidad pueden reducir el confort de la dosificación, por lo que antes del llenado en serie es adecuado realizar pruebas piloto con el producto concreto.
Si decide no seguir utilizando el frasco, recomendamos reciclarlo según la composición de materiales indicada en los parámetros del producto. El cuerpo metálico del envase suele colocarse en el contenedor de recogida de metales, mientras que las partes plásticas del pulverizador es conveniente clasificarlas entre los residuos plásticos separados, a menos que las normas locales exijan otro procedimiento. Antes de depositar el envase en el contenedor de reciclaje es adecuado vaciarlo, minimizar los restos del producto y, en la medida de lo posible, separar los distintos componentes de material (metal/plástico).
Al elegir un envase recomendamos utilizar el filtro avanzado, que encontrará en la parte superior de la página tras hacer clic en la categoría correspondiente de envases. Con la ayuda del filtro puede clasificar rápidamente los frascos, viales, tarros y otros recipientes disponibles según varios criterios, en particular según el tipo de cuello, el tamaño requerido, el color y el material. De este modo, elegirá fácilmente un envase que cumpla los requisitos técnicos y estéticos de su producto concreto.