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Hidrolato vs agua destilada: por qué importa la fase acuosa en cosmética

Hidrolato vs agua destilada: por qué importa la fase acuosa en cosmética
En este artículo
  1. ¿Qué es la fase acuosa en cosmética?
  2. El agua no es solo agua: ¿agua destilada, desmineralizada o del grifo?
  3. ¿Qué agua es la mejor para cosmética?
  4. Breve comparación de las fases acuosas
  5. ¿Qué es un hidrolato?
  6. Un hidrolato no es simplemente agua perfumada
  7. ¿Cuál es la diferencia entre un hidrolato y el agua desmineralizada?
  8. ¿Se puede utilizar un hidrolato en lugar de agua desmineralizada en cosmética?
  9. ¿Cuándo utilizar un hidrolato en una crema, tónico o sérum?
  10. ¿Cómo influye un hidrolato en la fragancia del producto?
  11. ¿Influye un hidrolato en la conservación del producto cosmético?
  12. ¿Cuál es el riesgo de los hidrolatos no conservados?
  13. ¿Cuándo no añadir otro conservante a un hidrolato conservado?
  14. ¿Qué significa la sobrecarga conservante?
  15. Ventajas y desventajas del hidrolato
  16. Ventajas y desventajas de la fase acuosa pura
  17. ¿Cuándo elegir un hidrolato y cuándo agua purificada?
  18. Errores más frecuentes al elegir la fase acuosa
  19. Resumen
  20. Preguntas frecuentes

La fase acuosa constituye la mayor parte de la formulación en muchos productos cosméticos. La encontramos en tónicos faciales, cremas, geles, sérums, emulsiones, productos de limpieza y también en cosmética capilar. A pesar de ello, tanto en la fabricación casera como en la profesional, a menudo se percibe únicamente como “el agua de la receta”, es decir, como algo neutro que solo completa el volumen.

Fase acuosa del producto

En realidad, sin embargo, la fase acuosa influye de forma decisiva en el carácter de todo el producto. Determina cómo actuará el producto sobre la piel, cómo se combinará con los ingredientes activos, a qué olerá, qué pH podrá tener la formulación final y cuán exigente será su conservación.

Por eso mismo, la diferencia entre agua desmineralizada, agua desmineralizada, agua del grifo e hidrolato es más importante de lo que parece a primera vista. El agua no es solo agua. Cada tipo de fase acuosa tiene una composición distinta, un nivel de pureza diferente, un grado de predictibilidad distinto y un impacto diferente en la estabilidad del producto cosmético.

El agua desmineralizada es una base pura, neutra y predecible. El agua desmineralizada producida por ósmosis inversa y destinada a uso cosmético es una fase acuosa muy práctica con bajo contenido mineral. Un hidrolato es una fase acuosa de origen vegetal con su propio olor, un bajo contenido de sustancias naturalmente presentes y un perfil sensorial específico. El agua del grifo es adecuada para beber, pero no es una elección ideal para productos cosméticos destinados a ser almacenados.

Esto no significa que un hidrolato sea automáticamente mejor y el agua purificada menos valiosa. Cada una de estas materias primas tiene su lugar. La diferencia reside en lo que esperamos de la formulación: máxima neutralidad, estabilidad y control, o un carácter botánico sutil, un perfil aromático y una fase acuosa más interesante desde el punto de vista del marketing.

En el caso de los hidrolatos, al mismo tiempo es importante hablar de conservación. Un hidrolato no conservado es una materia prima acuosa y, por tanto, naturalmente más arriesgada desde el punto de vista de la estabilidad microbiológica. Un hidrolato conservado puede ser una opción más segura para el almacenamiento y el uso, pero en la formulación final hay que tener en cuenta que ya contiene un sistema conservante. Al añadir otros conservantes, es por ello necesario proceder con sensatez para no crear una “sobrecarga” conservante innecesaria.

En este artículo veremos qué es un hidrolato, en qué se diferencia del agua destilada y desmineralizada, por qué no se recomienda el agua del grifo para cosméticos destinados a ser almacenados, cuándo utilizar un hidrolato en lugar de agua, cómo influye un hidrolato en la fragancia del producto y por qué la calidad de la fase acuosa determina la estabilidad y la seguridad de una formulación cosmética.

¿Qué es la fase acuosa en cosmética?

La fase acuosa es la parte de una formulación cosmética que contiene agua o componentes miscibles con agua. Puede tratarse de agua desmineralizada, agua desmineralizada, hidrolato, zumo de aloe vera, extractos botánicos acuosos u otras materias primas acuosas.

A menudo se disuelven humectantes en la fase acuosa, por ejemplo glicerina, pantenol, ácido hialurónico, algunos ingredientes activos, agentes gelificantes, quelantes, conservantes y otras materias primas funcionales. Por eso la fase acuosa no es solo un “relleno”. Es el medio en el que tiene lugar gran parte de la formulación.

La calidad de la fase acuosa afecta en particular a:

  • La estabilidad del producto.
  • El pH de la formulación.
  • La fragancia y la sensorialidad.
  • La compatibilidad de los ingredientes activos.
  • El riesgo de contaminación microbiológica.
  • La eficacia del sistema conservante.
  • El aspecto, la claridad o la posible turbidez del producto.

Si la fase acuosa es de mala calidad, inestable o microbiológicamente arriesgada, puede afectar a todo el producto, independientemente de lo buenos que sean los aceites, emulsionantes o ingredientes activos que utilicemos.

El agua no es solo agua: ¿agua destilada, desmineralizada o del grifo?

A la hora de fabricar cosméticos, no basta con decir que la formulación contiene “agua”. Desde el punto de vista de la formulación, existe una gran diferencia entre agua desmineralizada, agua desmineralizada y agua corriente del grifo. Cada una tiene una composición distinta, un grado de pureza diferente y un impacto diferente en la estabilidad del producto final.

La fase acuosa en cosmética no debe ser algo aleatorio. Debe ser lo más pura posible, predecible y adecuada para el tipo de formulación en cuestión. Por ello, en las formulaciones cosméticas no se utiliza agua corriente del grifo, sino agua purificada adecuada para la fabricación de productos cosméticos.

Agua desmineralizada

El agua desmineralizada se obtiene mediante destilación. El agua se calienta, se convierte en vapor y luego se condensa de nuevo en líquido. Este proceso elimina gran parte de los minerales, sales e impurezas no volátiles que pueden estar presentes de forma natural en el agua.

En cosmética, el agua desmineralizada es popular sobre todo porque es neutra, predecible y no influye en la fragancia ni en el color del producto. Es adecuada para cremas, aguas faciales, tónicos, sérums, geles, champús, geles de ducha y productos de limpieza.

Su ventaja es que no introduce variables adicionales en la formulación. No contiene cantidades significativas de minerales que pudieran afectar a la estabilidad de la emulsión, a la eficacia de algunos ingredientes activos o al comportamiento del sistema conservante.

En resumen: el agua desmineralizada es una elección adecuada para la cosmética casera y de pequeños lotes, especialmente donde se necesita una base limpia y neutra.

Agua desmineralizada

El agua desmineralizada es agua de la que se han eliminado las sustancias minerales y los iones. Puede producirse de diversas formas, por ejemplo mediante intercambio iónico u ósmosis inversa. Precisamente el método de producción, la pureza, el almacenamiento y el uso previsto del producto determinan si un agua desmineralizada concreta es también adecuada para cosmética.

En nuestra gama encontrará agua desmineralizada producida por ósmosis inversa, que es adecuada como fase acuosa para la elaboración de productos cosméticos. La ósmosis inversa es un proceso en el que el agua pasa a través de una membrana semipermeable que ayuda a eliminar una gran parte de las sustancias disueltas, los minerales y las impurezas indeseadas.

El agua tratada de este modo es especialmente práctica en formulaciones en las que necesitamos una fase acuosa limpia, neutra y predecible sin un contenido mineral significativo. Es adecuada para aguas faciales, tónicos, cremas, geles, sérums, emulsiones, champús, geles de ducha y otros productos cosméticos que contengan fase acuosa.

Es importante distinguir entre el agua desmineralizada destinada a uso cosmético y el agua desmineralizada técnica que se vende, por ejemplo, para planchas, limpiaparabrisas o baterías. El agua técnica no cumple necesariamente los requisitos de una materia prima cosmética y puede no ser adecuada para el contacto con la piel.

En resumen: el agua desmineralizada destinada a uso cosmético es una elección adecuada y práctica para las formulaciones cosméticas. No es correcto, sin embargo, equipararla automáticamente con el agua desmineralizada técnica de una droguería o tienda de bricolaje.

Agua del grifo

El agua del grifo está destinada a beber, no a fabricar formulaciones cosméticas estables. Aunque pueda ser segura para el consumo habitual, desde el punto de vista de la formulación cosmética es demasiado variable.

Puede contener minerales, cloro, residuos de productos de tratamiento, diferentes niveles de pH y una dureza variable. Estos factores pueden afectar a la estabilidad de la emulsión, al aspecto del producto, al comportamiento de los ingredientes activos, a la formación de turbidez, a la fragancia y a la eficacia del sistema conservante.

En la cosmética casera, el aspecto microbiológico también es un problema. El agua del grifo no es estéril y, una vez mezclada con extractos botánicos, hidrolatos, proteínas, azúcares u otras materias primas cosméticas, puede aumentar el riesgo de contaminación del producto.

En resumen: el agua del grifo no es adecuada como fase acuosa en cosméticos que vayan a almacenarse. Solo puede utilizarse en productos destinados al uso inmediato o en mezclas caseras sencillas de aclarado que no se almacenen.

¿Qué agua es la mejor para cosmética?

En la fabricación profesional se utiliza principalmente agua purificada de calidad controlada, que puede prepararse combinando varias tecnologías, como la ósmosis inversa, la desmineralización, la filtración y el tratamiento UV. No solo es importante el método de producción, sino también la documentación, el control microbiológico, el almacenamiento y el régimen higiénico.

La menos adecuada es el agua del grifo, porque su composición es demasiado variable para una formulación cosmética y puede afectar negativamente a la estabilidad, al aspecto, a la fragancia y a la seguridad del producto.

Breve comparación de las fases acuosas

Tipo de fase acuosa Idoneidad para cosmética Ventajas Desventajas
Agua desmineralizada Muy adecuada Neutra, limpia, predecible, no afecta a la fragancia Por sí sola no aporta un beneficio botánico
Agua desmineralizada Muy adecuada, si está destinada a uso cosmético Limpia, neutra, práctica, con bajo contenido mineral Hay que distinguir el grado cosmético del agua técnica
Agua del grifo Inadecuada para productos almacenados Disponible, económica Composición variable, minerales, cloro, riesgo microbiológico
Hidrolato Adecuado según la calidad y la conservación Carácter botánico, fragancia, valor de marketing Mayores exigencias de calidad, almacenamiento y conservación

¿Qué es un hidrolato?

En cosmética, los hidrolatos se utilizan principalmente en:

  • Tónicos faciales.
  • Brumas hidratantes.
  • Cremas y emulsiones.
  • Geles y sérums.
  • Tónicos capilares.
  • Productos de limpieza.
  • Formulaciones de mascarilla y calmantes.

Un hidrolato puede resultar especialmente interesante cuando se desea basar una formulación en una planta concreta o añadir al producto un perfil aromático y botánico sutil.

Un hidrolato no es simplemente agua perfumada

A menudo se percibe el hidrolato como un agua floral suave, pero en una formulación cosmética puede ser un componente más activo de lo que parece. Tiene su propia fragancia, su propio pH y su propio comportamiento en la formulación.

Puede influir en:

  • La fragancia del producto final.
  • La sensación sobre la piel.
  • El posicionamiento de marketing del producto.
  • El pH de la formulación.
  • La compatibilidad con determinados ingredientes activos.
  • Los requisitos de conservación.

Por este motivo, es necesario trabajar con el hidrolato de forma consciente. No es simplemente un “tipo de agua mejor”. Es una materia prima acuosa de origen vegetal que puede enriquecer la formulación, pero que al mismo tiempo introduce otra variable.

¿Cuál es la diferencia entre un hidrolato y el agua desmineralizada?

La diferencia puede explicarse de forma sencilla del modo siguiente:

  • El agua desmineralizada es neutra y predecible.
  • El agua desmineralizada producida por ósmosis inversa es limpia, práctica y adecuada como fase acuosa base.
  • Un hidrolato es botánico, aromático y más marcado sensorialmente.
  • El agua del grifo es demasiado variable para cosméticos almacenados.

Si estamos formulando una crema, un sérum o un gel sencillo y queremos un control preciso de la formulación, el agua purificada puede ser la mejor elección. Si queremos conferir al producto un sutil carácter botánico, un hidrolato puede ser una solución muy adecuada.

¿Se puede utilizar un hidrolato en lugar de agua desmineralizada en cosmética?

Sí, en la mayoría de las formulaciones cosméticas acuosas se puede utilizar un hidrolato en lugar de agua destilada o desmineralizada. Sin embargo, no siempre es automáticamente la mejor elección.

Un hidrolato es especialmente adecuado cuando se desea conferir a la formulación un sutil carácter botánico, fragancia natural y un enfoque específico. Es excelente en tónicos faciales, sérums ligeros, geles hidratantes, emulsiones y tónicos capilares.

Una fase acuosa pura, por ejemplo agua desmineralizada o agua desmineralizada, es más apropiada cuando se necesita una base neutra, un control más estricto de la fragancia, del pH y de la estabilidad, o cuando se trabaja con ingredientes activos a los que no se desea añadir otra variable botánica.

En resumen: un hidrolato puede sustituir al agua destilada o desmineralizada, pero siempre hay que tener en cuenta la fragancia, el pH, la conservación, la estabilidad y el objetivo general de la formulación.

¿Cuándo utilizar un hidrolato en una crema, tónico o sérum?

Un hidrolato es muy adecuado allí donde la fase acuosa no debe ser solo una base técnica, sino también parte de la historia y del carácter del producto.

Hidrolato en un tónico facial

En un tónico facial, un hidrolato puede constituir la mayor parte de la formulación. Gracias a ello, el producto se percibe más suave, más vegetal y más interesante sensorialmente. No obstante, en los tónicos debe abordarse la conservación en profundidad, ya que se trata de un producto acuoso que se utiliza de forma repetida.

Hidrolato en una crema

En una crema, un hidrolato puede sustituir parte o la totalidad de la fase acuosa. Aporta a la formulación una fragancia suave y un carácter botánico. Sin embargo, hay que tener en cuenta que un hidrolato puede influir en el pH, en la fragancia y en la estabilidad general de la emulsión.

Hidrolato en un sérum

En los sérums, los hidrolatos se utilizan principalmente en formulaciones hidratantes o calmantes ligeras. Se combinan muy bien con humectantes, por ejemplo con glicerina, pantenol o ácido hialurónico. En el caso de ingredientes activos sensibles al pH, es necesario comprobar la compatibilidad.

Hidrolato en el cuidado capilar

En los productos capilares, un hidrolato puede reforzar el perfil aromático suave del producto. Es adecuado para tónicos capilares, sprays, productos ligeros sin aclarado o como parte de la fase acuosa en champús y acondicionadores.

¿Cómo influye un hidrolato en la fragancia del producto?

Un hidrolato puede influir de forma significativa en la fragancia del producto final, aunque su aroma suele ser más suave que el de un aceite esencial. En algunas formulaciones esto es una ventaja, en otras puede ser un problema.

Por ejemplo:

Al formular hay que contar con que la fragancia del hidrolato puede cambiar en combinación con emulsionantes, conservantes, ingredientes activos o fragancias. El olor sutil del hidrolato puro puede no comportarse del mismo modo en el producto terminado.

Por ello es aconsejable probar primero el hidrolato en una muestra pequeña. Esto es especialmente importante en productos en los que la fragancia debe ser limpia, suave o cuidadosamente ajustada.

¿Influye un hidrolato en la conservación del producto cosmético?

Sí, un hidrolato puede influir en la conservación de un producto cosmético. Al tratarse de una materia prima acuosa, debe evaluarse desde el punto de vista de la calidad microbiológica, del pH, de la forma de almacenamiento y de si está conservado o no.

Un hidrolato en sí no sustituye a un sistema conservante. Aunque algunos hidrolatos puedan tener cierto potencial antimicrobiano natural, no se puede confiar en ellos como protección completa de un producto cosmético.

Si un producto contiene una fase acuosa y va a almacenarse durante más de unos pocos días, la conservación debe abordarse siempre. Esto se aplica a cremas, geles, sérums, tónicos, aguas faciales, champús y otros productos que contengan agua.

¿Cuál es el riesgo de los hidrolatos no conservados?

Un hidrolato no conservado es más sensible a la contaminación microbiológica. Es una materia prima acuosa que, si se almacena de forma inadecuada o se utiliza durante mucho tiempo, puede resultar más arriesgada de lo que parece a primera vista.

Un hidrolato no conservado solo puede ser adecuado si:

  • Es fresco.
  • Se ha fabricado correctamente.
  • Se ha almacenado en un lugar fresco y oscuro.
  • Su vida útil está claramente indicada.
  • Se utiliza rápidamente.
  • El producto final tiene un sistema conservante correctamente diseñado.

En los productos que contienen agua y que vayan a almacenarse durante más tiempo, no basta con confiar en el origen natural del hidrolato. Precisamente las materias primas naturales y acuosas pueden ser más exigentes desde el punto de vista de la estabilidad microbiológica, porque no contienen una protección automática frente al crecimiento de microorganismos.

En el caso de los hidrolatos no conservados es muy importante mantener la higiene, utilizar utensilios limpios, minimizar el contacto con las manos y consumirlos tras la apertura según la recomendación del fabricante.

¿Cuándo no añadir otro conservante a un hidrolato conservado?

Si el hidrolato ya está conservado, hay que fijarse en su INCI y en el uso recomendado. En la formulación no entra solo el hidrolato, sino también su sistema conservante.

Puede no ser necesario añadir otro conservante cuando:

  • Elaboramos un producto sencillo en el que el hidrolato constituye prácticamente toda la formulación.
  • El hidrolato se utiliza como materia prima acuosa ya conservada.
  • El fabricante del hidrolato indica que está destinado a uso cosmético directo.
  • No añadimos otros componentes acuosos, botánicos o microbiológicamente sensibles que supongan un riesgo.
  • El producto está destinado a un consumo rápido y a un uso higiénico.

Un ejemplo típico puede ser una bruma facial o un tónico sencillo basado casi exclusivamente en un hidrolato conservado y que no contiene otros componentes de riesgo. Incluso entonces hay que respetar las recomendaciones del fabricante de la materia prima y los principios de higiene durante la elaboración.

Otro conservante, en cambio, suele ser necesario cuando:

  • A partir del hidrolato elaboramos una crema, un sérum, un gel o una emulsión con otros componentes.
  • Añadimos proteínas, extractos botánicos, azúcares, zumos, arcillas u otras materias primas sensibles.
  • Modificamos el pH fuera del rango de eficacia del conservante original.
  • Diluimos el hidrolato conservado con una cantidad mayor de otra fase acuosa.
  • El producto se va a utilizar de forma repetida, por ejemplo en un tarro o un frasco en contacto con el aire.

El objetivo no es evitar los conservantes a toda costa, pero tampoco añadirlos innecesariamente en cantidades elevadas. El enfoque correcto es conocer la composición del hidrolato, la dosificación recomendada del conservante, el pH de la formulación y el riesgo microbiológico global del producto.

En resumen: si el hidrolato ya está conservado, no se añade otro conservante de forma automática. En una formulación más compleja, sin embargo, hay que evaluar la conservación de todo el producto final, no solo la del hidrolato en sí.

¿Qué significa la sobrecarga conservante?

La sobrecarga conservante significa que añadimos a la formulación más sustancias conservantes de las que son tecnológicamente necesarias o adecuadas. Puede ocurrir, por ejemplo, cuando utilizamos un hidrolato ya conservado y a continuación, sin recalcular, añadimos otro conservante en dosis completa.

Este enfoque no aumenta automáticamente la seguridad del producto. Al contrario, puede empeorar la tolerancia sobre la piel e influir en la fragancia, en la sensorialidad o en el carácter general del producto.

Con los conservantes se cumple que más no siempre significa mejor. Lo importante es utilizar un sistema conservante adecuado, en la cantidad correcta, al pH correcto y teniendo en cuenta toda la composición de la formulación.

Ventajas y desventajas del hidrolato

Ventajas del hidrolato

El hidrolato aporta a la formulación un carácter botánico. El producto puede resultar más natural, más suave y más interesante sensorialmente.

El hidrolato puede influir sutilmente en la fragancia del producto. En algunas formulaciones puede reforzar parcialmente el perfil aromático sin necesidad de una perfumación marcada.

El hidrolato es adecuado para tónicos, esencias, cremas, geles, sérums, tónicos capilares y sprays hidratantes.

El hidrolato puede aumentar el valor percibido del producto. El cliente suele entender mejor un producto que contiene hidrolato de rosa, de lavanda, de camomila u otro hidrolato botánico que un producto que contiene solo agua.

El hidrolato puede reforzar el enfoque específico del producto, por ejemplo hacia una piel sensible, seca, grasa o castigada.

Desventajas del hidrolato

El hidrolato no es completamente neutro. Puede influir en la fragancia, el color, el pH y el carácter general de la formulación.

El hidrolato puede presentar diferencias entre lotes. Al tratarse de una materia prima vegetal, su fragancia y su sensorialidad pueden variar ligeramente según el origen, la calidad de la planta y el método de producción.

El hidrolato no conservado es más sensible a la contaminación microbiológica.

El hidrolato conservado debe contabilizarse dentro del sistema conservante global de la formulación.

No todo hidrolato encaja en todo producto. A veces es mejor utilizar una fase acuosa neutra y resolver la fragancia o el enfoque activo con otras materias primas.

Ventajas y desventajas de la fase acuosa pura

Por fase acuosa pura entendemos en este contexto sobre todo el agua desmineralizada o el agua desmineralizada destinada a uso cosmético.

Ventajas de la fase acuosa pura

La fase acuosa pura es neutra. No influye en la fragancia del producto ni interfiere en la perfumación.

Es predecible al formular. Esto es importante sobre todo en formulaciones con ingredientes activos, donde necesitamos un buen control del pH, de la estabilidad y de la compatibilidad.

Es adecuada para probar formulaciones. Si desarrollamos una crema, un sérum o un gel nuevos, una fase acuosa neutra ayuda a seguir mejor el comportamiento de los demás componentes.

Se combina bien con los ingredientes activos. No aporta componentes botánicos que pudieran influir en el resultado o alterar la fragancia.

Es adecuada también para la cosmética casera, si se utiliza de forma higiénica y en una formulación adecuadamente conservada.

Desventajas de la fase acuosa pura

La fase acuosa pura por sí sola no aporta un perfil botánico o aromático.

No tiene el mismo atractivo de marketing que un hidrolato.

Por sí sola no añade carácter botánico al producto.

Sigue siendo una fase acuosa, de modo que el producto terminado que contiene agua necesita una conservación adecuada.

¿Cuándo elegir un hidrolato y cuándo agua purificada?

La mejor fase acuosa no es siempre la más interesante a la vista. La mejor es la que responde al objetivo de la formulación, al tipo de producto, a los requisitos de estabilidad y a la forma de uso.

Errores más frecuentes al elegir la fase acuosa

Utilizar agua del grifo en un producto destinado a almacenarse

El agua del grifo puede ser adecuada para beber, pero no es ideal para cosméticos que vayan a almacenarse. Puede influir en la estabilidad, el pH, la fragancia y la calidad microbiológica del producto.

Confundir el agua desmineralizada técnica con una materia prima cosmética

No toda agua desmineralizada es adecuada para cosmética. El agua técnica para planchas o baterías puede no estar destinada al contacto con la piel ni a la elaboración de productos cosméticos.

Utilizar un hidrolato no conservado sin resolver la conservación

El hidrolato no conservado es una materia prima acuosa y puede ser microbiológicamente sensible. Si se utiliza en un producto destinado a almacenarse, hay que resolver un sistema conservante adecuado.

Añadir automáticamente la dosis completa de conservante a un hidrolato conservado

Si el hidrolato ya contiene un sistema conservante, hay que tenerlo en cuenta al formular. Los conservantes no deben añadirse sin reflexión ni “por si acaso” en cantidades mayores.

Ignorar la fragancia del hidrolato

Un hidrolato puede influir en la fragancia del producto más de lo esperado. Por ello es aconsejable probarlo directamente en la formulación final o al menos en una muestra pequeña.

No resolver el pH de la fase acuosa

Tanto los hidrolatos como algunas aguas purificadas pueden tener distintos valores de pH. En el caso de ingredientes activos, conservantes y emulsiones, el pH es un parámetro muy importante que puede influir en la estabilidad y en la eficacia del producto.

Resumen

Preguntas frecuentes

Preguntas prácticas que Veronika y Filip se plantean con más frecuencia al elegir la fase acuosa para las formulaciones cosméticas: desde las definiciones básicas, pasando por la seguridad, hasta la conservación.

¿Qué es un hidrolato?

Un hidrolato es una fase acuosa aromática que se produce durante la destilación al vapor de plantas. Contiene una pequeña cantidad de sustancias volátiles e hidrosolubles presentes de forma natural, que pueden influir en la fragancia, el carácter y la sensorialidad del producto cosmético.

¿Cuál es la diferencia entre un hidrolato y el agua desmineralizada?

El agua desmineralizada es agua purificada neutra, sin una fragancia marcada ni perfil botánico. Un hidrolato es una fase acuosa de origen vegetal que tiene su propia fragancia, un origen específico y puede aportar un sutil carácter botánico a la formulación cosmética.

¿Es adecuada el agua desmineralizada para cosmética?

Sí, el agua desmineralizada puede ser adecuada para cosmética si está destinada a uso cosmético y tiene la calidad correspondiente. En nuestra gama encontrará agua desmineralizada producida por ósmosis inversa, adecuada como fase acuosa neutra para cremas, tónicos, sérums, geles, emulsiones y también cosmética de aclarado.

¿Toda agua desmineralizada es adecuada para cosmética?

No. No toda agua desmineralizada es automáticamente adecuada para cosmética. El agua desmineralizada técnica destinada, por ejemplo, a planchas, limpiaparabrisas o baterías puede no ser adecuada para uso cosmético. Al elaborar cosméticos es importante utilizar agua destinada a ser materia prima cosmética.

¿Es el agua desmineralizada por ósmosis inversa una buena elección?

Sí. El agua desmineralizada producida por ósmosis inversa es una elección muy buena para las formulaciones cosméticas si está destinada a uso cosmético. Tiene un bajo contenido mineral, es neutra y ayuda a reducir el número de variables desconocidas en la fase acuosa de la formulación.

¿Puedo utilizar agua del grifo en la cosmética casera?

En cosméticos que vayan a almacenarse, el agua del grifo no se recomienda. Puede contener minerales, cloro, distintos valores de pH y carga microbiológica, que pueden influir en la estabilidad y la seguridad del producto. Es más apropiada el agua desmineralizada o el agua purificada destinada a uso cosmético.

¿Es adecuada para cosmética el agua para planchas?

No automáticamente. El agua que se vende para planchas o para fines técnicos puede no ser adecuada para cosmética. Al elaborar cosméticos es importante utilizar agua destinada a uso cosmético y con la calidad correspondiente.

¿Se puede utilizar un hidrolato en lugar de agua desmineralizada en cosmética?

Sí, el hidrolato se utiliza a menudo en lugar del agua desmineralizada en tónicos, cremas, geles, sérums y emulsiones. Al sustituirla, sin embargo, hay que tener en cuenta la fragancia del hidrolato, el pH, la conservación y la compatibilidad con los demás componentes de la formulación.

¿Influye un hidrolato en la fragancia del producto cosmético?

Sí. Un hidrolato puede influir sutilmente en la fragancia del producto, porque contiene sustancias aromáticas presentes de forma natural en la planta. En algunos productos su fragancia puede ser una ventaja, en otros puede interferir en el perfil de perfume previsto.

¿Es arriesgado un hidrolato no conservado?

Un hidrolato no conservado puede ser más arriesgado desde el punto de vista de la estabilidad microbiológica, porque se trata de una materia prima acuosa. Debe almacenarse según la recomendación del fabricante, idealmente en un lugar fresco y oscuro, y consumirse cuanto antes tras la apertura. Al utilizarlo en el producto cosmético final hay que resolver un sistema conservante adecuado.

¿Hay que añadir otro conservante a un hidrolato conservado?

No siempre. Si el hidrolato conservado se utiliza solo y el fabricante lo destina a uso directo, puede que no sea necesario otro conservante. Sin embargo, si el hidrolato pasa a formar parte de una formulación más compleja con otros componentes acuosos, botánicos o microbiológicamente sensibles, la conservación del producto final debe evaluarse de nuevo.

¿Es adecuada el agua desmineralizada para la cosmética casera?

Sí, el agua desmineralizada es adecuada para la cosmética casera, porque es neutra y predecible. Se utiliza en cremas, tónicos, geles, sérums y productos de limpieza. Ahora bien, si el producto contiene una fase acuosa y va a almacenarse durante más tiempo, debe estar adecuadamente conservado.

¿Está preparando su propia formulación?

En nuestra gama encontrará agua desmineralizada, agua desmineralizada producida por ósmosis inversa y una amplia paleta de hidrolatos BIO: desde el de rosa, pasando por el de lavanda y el de camomila, hasta la menta.

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