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El frasco de vidrio con dispensador es un envase profesional adecuado para la dosificación precisa e higiénica de diversas formulaciones líquidas. Gracias al vi... descripción completa
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El frasco de vidrio con dispensador es un envase profesional adecuado para la dosificación precisa e higiénica de diversas formulaciones líquidas. Gracias al vidrio resistente y al mecanismo dosificador de calidad, es ideal para envasar productos en los que es importante el control de la dosis, la pureza de la aplicación y la presentación estética del producto final.
Este tipo de frasco es popular para productos cosméticos, farmacéuticos y artesanales, donde se requiere una dosificación fiable sin contacto del contenido con el entorno exterior. La superficie lisa del vidrio permite un etiquetado y una impresión sencillos, lo que facilita el marcado profesional y el branding de los productos terminados.
Los frascos de vidrio de este tipo son compatibles con diversos tipos de cierres y sistemas de dosificación (por ejemplo, tapones de rosca, cuentagotas, pulverizadores o aplicadores prácticos) según los parámetros elegidos. Las combinaciones de envases y cierres creadas directamente en Handymade están probadas y son funcionales. Sin embargo, para todas las combinaciones recomendamos realizar siempre su propia prueba de compatibilidad (sellado, dosificación y comportamiento del envase en contacto con la formulación concreta).
Todos los parámetros técnicos del envase se indican en el Certificado de calidad del envase adjunto y en los parámetros del producto.
Sí, el frasco puede utilizarse de forma repetida de manera segura si se respetan las normas de higiene. Antes de cada nuevo llenado es necesario limpiar cuidadosamente el envase y, a continuación, desinfectarlo con un preparado alcohólico adecuado, por ejemplo IPA 99 % isopropyl alkohol o etanol 96 % denaturovaný rastlinný. De este modo se reduce el riesgo de contaminación microbiana y de cambios indeseados en sus productos.
Antes del primer uso recomendamos inspeccionar visualmente el frasco, enjuagarlo según sus procedimientos internos y, a continuación, desinfectarlo con un alcohol adecuado. Después de aplicar la desinfección es necesario dejar que el envase se seque completamente para que los restos de alcohol no afecten al producto final. En el caso del dispensador, también es conveniente comprobar el funcionamiento del mecanismo de bomba antes de llenarlo con la formulación final.
Si decide no reutilizar el envase, recomendamos reciclarlo según la composición de materiales indicada en los parámetros del producto. La parte de vidrio suele poder depositarse en el contenedor destinado al vidrio, mientras que las partes plásticas del dispensador conviene clasificarlas entre los plásticos, siempre que las normas locales de recogida no indiquen lo contrario. Antes del reciclaje recomendamos vaciar el frasco y eliminar los restos de producto, para facilitar el posterior procesamiento del material.
Para una selección sencilla del envase sirve el filtro avanzado, que encontrará en la parte superior de la página tras hacer clic en la categoría correspondiente (por ejemplo frascos, tarros o viales). En el filtro avanzado puede filtrar cómodamente según el tipo de cuello, tamaño, color y material del envase. Gracias a ello, puede elegir rápidamente aquellas combinaciones de frascos y cierres que mejor se correspondan con su formulación y el modo de dosificación.
Sí, gracias a sus dimensiones compactas el frasco es adecuado también para volúmenes menores, muestras y lotes de prueba. Permite una presentación profesional del producto, mientras que el dispensador proporciona un uso cómodo a los clientes finales. También es adecuado para el envío de muestras a socios comerciales o para ensayos internos de estabilidad de nuevas formulaciones.
Es conveniente proteger el dispensador de los daños mecánicos y de la suciedad intensa. En caso de reutilización recomendamos enjuagar el dispensador, después de vaciar el frasco, con un medio adecuado compatible con su formulación y, a continuación, desinfectarlo según sea necesario. En el caso de productos muy viscosos o fuertemente pigmentados es importante controlar de forma continua la permeabilidad de los conductos para evitar obstrucciones y una dosificación irregular.