¡Novedades en la oferta!
Nakúp ešte za 23,50€a dopravu máš zadarmo
¿Todavía no tiene cuenta con nosotros?
La zanahoria es una de las materias primas que la mayoría de nosotros asociamos más con la nutrición que con la cosmética. Sin embargo, en forma de extracto de CO₂, representa un ingrediente altamente concentrado, rico en carotenoides y antioxidantes, que encuentran una amplia aplicación en el cuidado de la piel. Gracias a su color intenso, a sus propiedades protectoras y a su capacidad para favorecer un aspecto naturalmente radiante de la piel, es especialmente adecuada para formulaciones de verano, bálsamos labiales o aceites corporales nutritivos. En este artículo, Erika Samolová muestra cómo puede utilizarse en la práctica el extracto de CO₂ de zanahoria y trae dos recetas sencillas que destacan sus ventajas.
El extracto de CO₂ de zanahoria es una de esas materias primas que parecen discretas, pero que resultan muy interesantes desde el punto de vista del formulador. A diferencia de los macerados clásicos o los extractos acuosos, se trata de un extracto altamente concentrado obtenido mediante extracción supercrítica con dióxido de carbono. Este método permite obtener sustancias bioactivas sin utilizar disolventes orgánicos clásicos y, al mismo tiempo, conservar componentes más sensibles que se degradan fácilmente a temperaturas más altas o por oxidación.
El extracto de CO₂ de zanahoria es naturalmente rico sobre todo en tres grupos de sustancias que en conjunto determinan su carácter cosmético:
Incluido el betacaroteno. Aportan al extracto un color naranja‑dorado distintivo y son responsables de su potencial protector y de realce del tono.
Apoyan la protección de la piel frente al estrés oxidativo, lo que resulta interesante para el cuidado de la piel seca y cansada.
Son solubles en aceites y mantecas, por lo que el extracto se integra de forma natural en formulaciones anhidras y basadas en aceites.
En cosmética, es interesante principalmente porque favorece la protección de la piel frente al estrés oxidativo, la nutre y mejora el aspecto de la piel seca y cansada. Es una materia prima muy adecuada para productos protectores, regeneradores y nutritivos a base de aceites y mantecas.
Desde el punto de vista de la formulación, el extracto es interesante gracias a su color distintivo, consecuencia de su elevado contenido de carotenoides. Presenta una coloración naranja‑dorada intensa que aporta un carácter visual interesante a los productos. A concentraciones más altas puede teñir suavemente la piel, lo que se puede aprovechar muy bien cuando queremos lograr un efecto de “luminosidad” natural. Precisamente por eso es ideal, por ejemplo, en los bálsamos labiales, donde aporta un suave tono cálido y al mismo tiempo protege y nutre la piel fina y sensible de los labios.
A concentraciones más altas el extracto tiñe suavemente la piel: en lugar de un brillo artificial aporta un aspecto cálido y naturalmente radiante.
El extracto de zanahoria de handymade.sk está disuelto en aceite de jojoba. Gracias a ello, se combina muy bien con otros aceites y mantecas y se incorpora fácilmente en formulaciones anhidras. Combina el potencial protector y antioxidante de los carotenoides con un cálido tono naranja‑dorado.
Uso típico: bálsamos labiales, aceites corporales, bálsamos anhidros, mascarillas, cremas faciales.
La primera receta muestra el extracto en su entorno más natural: en un bálsamo anhidro, donde aporta un tono cálido y protege la delicada piel de los labios. La receta básica suma un total del 100 %.
El extracto de zanahoria de handymade.sk está disuelto en aceite de jojoba, por lo que se combina muy bien con otros aceites y mantecas. Un consejo para su uso en cosmética corporal para el periodo de verano es un aceite corporal con efecto iluminador, que resulta excelente como complemento del cuidado de la piel tras la exposición solar.
Esta formulación proporcionará un aceite corporal más ligero y seco al tacto que se absorbe rápidamente, no reseca la piel sino que la hidrata suavemente, la ilumina y realza el bronceado. Podemos aplicarlo, por ejemplo, en los hombros, el escote, las piernas o las clavículas. La composición está construida sobre una combinación equilibrada de aceites ligeros, lípidos nutritivos y sustancias activas que en conjunto crean más bien un producto de cuidado que un simple brillo cosmético. LexFeel y el escualano garantizan un deslizamiento rápido y más seco sin sensación grasa, mientras que el aceite de jojoba y la manteca de aloe vera aportan nutrición y suavidad que se comportan de manera natural y confortable sobre la piel. El extracto de CO₂ de zanahoria complementa aquí muy bien a la coenzima Q10, al bisabolol y a la vitamina E; la mica dorada añade un efecto visual que resalta de forma natural el bronceado y confiere a la piel un aspecto sano y radiante.
El extracto de CO₂ de zanahoria tiene una posición fuerte en la cosmética de verano, especialmente en productos en los que queremos favorecer un tono cálido, el aspecto natural de la piel y su regeneración. Gracias a ello es adecuado para formulaciones de verano en las que se busca un equilibrio entre el efecto de cuidado y una ligera mejora visual de la piel. Además de los aceites corporales, tiene su lugar en bálsamos anhidros, mascarillas y también cremas faciales orientadas a la regeneración y la protección de la piel.
Preguntas prácticas de la práctica de formulación: concentración, color, fase de producción, conservación y almacenamiento del producto terminado.
En las formulaciones de este artículo oscila desde algo menos del 5 % en el aceite corporal hasta el 10 % en el bálsamo labial. Adapta siempre la dosis concreta al color y tono deseados y sigue la recomendación del proveedor en la documentación técnica.
A concentraciones más altas, sí: el extracto tiene un color naranja‑dorado intenso procedente de los carotenoides. Precisamente esto es lo que permite el efecto de luminosidad natural, pero puede manchar los tejidos claros. Prueba la dosificación en una pequeña cantidad y aplica el producto en una capa fina.
En la fase de enfriamiento, cuando la mezcla descienda por debajo de 40 °C, junto con la vitamina E y las demás sustancias activas. De este modo no expondrás innecesariamente los componentes bioactivos sensibles a una temperatura elevada y se conservará su perfil.
Ambas recetas son anhidras, es decir, no contienen fase acuosa, por lo que no necesitan un conservante clásico. Es importante protegerlas de la humedad: en contacto con el agua existe riesgo microbiológico. La vitamina E ayuda a ralentizar la oxidación de los aceites.
No. Es adecuado para el cuidado después de la exposición solar y para favorecer el aspecto de la piel bronceada, pero no aporta un factor de protección y no sustituye a un fotoprotector. Para la protección frente al sol utiliza siempre un producto específico con SPF declarado.
En un lugar fresco, en la oscuridad y alejado de la luz solar directa, bien cerrado. Tanto los carotenoides como los aceites son sensibles a la luz y a la oxidación; un almacenamiento adecuado prolongará la estabilidad del color y también del efecto cosmético.
El extracto de CO₂ de zanahoria combina protección, nutrición y un suave efecto visual en una sola materia prima. Gracias a los carotenoides, los antioxidantes y los fitonutrientes lipofílicos, se integra de forma natural en formulaciones anhidras y basadas en aceites: desde bálsamos labiales y aceites corporales iluminadores hasta cremas faciales regeneradoras. Es una materia prima que aporta a la cosmética de verano un tono cálido, así como un auténtico efecto de cuidado.
Al formular bálsamos labiales, aceites corporales nutritivos o cremas regeneradoras, el extracto de CO₂ de zanahoria puede ser exactamente el detalle que aporte a la formulación un tono cálido y un efecto protector.