Estrenamos tienda online — restablece tu contraseña para iniciar sesiónQué hay de nuevo →

+421 950 333 113[email protected]

Blog

Volver

Aceites esenciales y su uso en cosmética natural

Aceites esenciales y su uso en cosmética natural
En este artículo
  1. Qué son los aceites esenciales
  2. Cómo y en qué almacenar los aceites
  3. Vida útil de los aceites esenciales
  4. Fotosensibilidad: cítricos y sol
  5. Los aceites esenciales y las normas IFRA
  6. Notas de salida, medias y de fondo
  7. Aceites según las estaciones del año
  8. Perfumar el hogar sin difusor
  9. Preguntas frecuentes

Qué son los aceites esenciales

Los aceites esenciales son extractos naturales altamente concentrados, obtenidos de diferentes partes de las plantas, como flores, hojas, corteza, raíces o frutos. Contienen compuestos aromáticos que aportan a las plantas su fragancia y pueden tener efectos muy diversos. Además, cada aceite esencial tiene propiedades únicas.

En esta guía descubrirá cómo almacenar correctamente los aceites esenciales, cuánto tiempo duran, qué significa la fotosensibilidad, para qué sirven las normas IFRA y cómo combinar los aceites en perfumes o en mezclas aromáticas según la estación del año.

Cómo y en qué almacenar los aceites

¿Cómo y en qué almacenar los aceites esenciales? En el mercado encontrará aceites esenciales envasados en distintos frascos. ¿Qué envase es el más adecuado para almacenar aceites esenciales?

Envasevidrio oscuro
Lugaroscuro y seco
Temperaturaestable
Plásticono

Frasco de vidrio – SÍ, oscuro

Aunque los frascos transparentes e incoloros no dañan por sí mismos el aceite, no evitan la penetración de los rayos UV, que deterioran su calidad. Por eso se recomiendan los frascos de vidrio de color oscuro, idealmente ámbar.

Envases de aluminio – SÍ, con capa epoxi

Estos solo son adecuados si el interior del frasco está revestido con resina epoxi. En ese caso son aptos para un uso a más corto plazo y son la opción ideal para transportar aceite esencial.

Envases metálicos o de acero inoxidable – SÍ

En este caso, el acero inoxidable tiene un claro SÍ.

Envases de plástico – NO

Aquí, en cambio, un claro NO: los productos petroquímicos contenidos en el plástico pueden reaccionar negativamente con los aceites esenciales, y los aceites esenciales tienden a absorberse en el plástico, por lo que después le resultará muy difícil limpiarlo.

La excepción son los aceites esenciales ya diluidos en forma de lociones hidratantes o aceites de masaje, donde el almacenamiento de tales mezclas está permitido hasta cierto punto y durante un periodo determinado.

Dónde no almacenar los aceites esenciales

No conserve los aceites esenciales en lugares calurosos, muy iluminados o húmedos, por ejemplo en el cuarto de baño, cerca de radiadores o estufas, en alféizares de ventanas u otras superficies soleadas, ni en lugares donde la temperatura fluctúe constantemente. Precisamente estas fluctuaciones de temperatura en la habitación pueden provocar el deterioro de la calidad del aceite o acelerar significativamente su envejecimiento.

En tales casos, el aceite suele quedar inutilizable antes de la fecha indicada en la etiqueta del producto.

Qué daña exactamente a los aceites y cuánto dura cada tipo lo explicamos más abajo.

Aceites esenciales y su uso en cosmética natural (1)

Vida útil de los aceites esenciales

La vida útil del aceite depende de cuatro factores principales: el calor, el oxígeno, la luz y la humedad.

Consejo: si solo utiliza sus aceites unas pocas veces al mes, puede guardarlos en el frigorífico. La calidad no se verá reducida; al contrario, el aceite así almacenado en el envase adecuado y correctamente cerrado prolongará su periodo de garantía.

Calor

Las temperaturas altas aceleran el envejecimiento del aceite y, en el caso de las esencias inflamables, suponen además un riesgo para la seguridad.

Seguridad: dado que los aceites esenciales son inflamables, nunca deben almacenarse cerca de llamas abiertas u otras fuentes de calor o fuego, como la luz solar, velas y radiadores/hornos/cocinas/estufas. Cada aceite esencial tiene su propia temperatura de inflamación, por lo que al exponerlo a temperaturas altas, por un lado acelera la pérdida de calidad del aceite y, en el caso más peligroso, se arriesga a que se incendie.

Oxígeno

Los aceites esenciales expuestos al aire (oxígeno) se oxidan y sus componentes volátiles se desvanecen, lo que significa, entre otras cosas, que se reduce la intensidad del aroma y, por supuesto, también el nivel de efectos nutritivos. Por eso es importante cerrar los envases inmediatamente después de su uso.

Nota: los aceites que se le oxiden no tiene por qué tirarlos enseguida, siempre que sean del tipo que se puede utilizar para la limpieza del hogar. Para ese fin, su oxidación no supone un problema. Sin embargo, deben evitarse cuando se aplican sobre la piel o en el ámbito de la aromaterapia.

Luz

Si utiliza un envase de vidrio para el almacenamiento, es necesario elegirlo de color oscuro para que no penetren a través de él los rayos UV: los frascos marrones son ideales, pero también puede usar azules o verdes. Además de un frasco oscuro, hay que elegir también un lugar oscuro y no exponerlos a los rayos solares directos, que calientan el frasco y el aceite. Esto es doblemente cierto si elige envases metálicos.

Humedad

La humedad puede penetrar muy rápidamente en los frascos de aceite si los deja destapados durante períodos prolongados. El resultado es que los aceites se ven turbios o se forman gotas de agua en el interior de los frascos.

Además del olor, también puede evaluar visualmente si la calidad del aceite se ha deteriorado: el aceite no es transparente, sino más bien brumoso, y también puede parecer que se ha espesado. Sin embargo, puede ocurrir que el aceite no muestre ninguno de estos signos.

Vida útil según el tipo de aceite

¿Hay algo más que pueda afectar a la vida útil de un aceite esencial? Sí. Es el propio aceite esencial. Dado que el aceite esencial se obtiene mediante un proceso de destilación al vapor a partir de plantas, no es un producto estandarizado. Cada planta es específica. En el caso de los aceites esenciales, los vendedores están obligados a indicar una vida útil mínima estándar. Con un manejo y un almacenamiento adecuados puede prolongar la vida de su aceite esencial varios meses o incluso años.

Los aceites, por tanto, se degradan de forma diferente según sus propiedades específicas (en otras palabras, sufren un proceso de oxidación). Por ejemplo, los aceites cítricos se oxidan significativamente más rápido que los aceites con un aroma amaderado o terroso (como el sándalo). Incluso el pachulí, por ejemplo, adquiere un aroma más pronunciado precisamente con el envejecimiento.

Cítricos – 6 – 12 meses – son fragancias frescas y energizantes, como por ejemplo el limón, la lima, el pomelo, la naranja o la bergamota.

Herbales – 1 – 3 años – fragancias cálidas, ligeramente especiadas, ligeramente dulces, sutilmente florales o amaderadas, alcanforadas; son fragancias desodorantes y estimulantes, como por ejemplo el eucalipto, el árbol de té, el incienso, el pino, el abeto, el romero, la hierba de limón o la ravensara.

Especiados – 2 – 6 años – dulces, amaderados; fragancias equilibrantes, vigorizantes y purificantes, como por ejemplo la albahaca, la madera de cedro, la salvia, la lavanda, la palmarosa, el tomillo o la madera de rosa.

Afrutados – 3 – 7 años – florales, amaderados a especiados; fragancias equilibrantes, inspiradoras y calmantes, como por ejemplo el clavo de olor, la siempreviva, la manzanilla/camomila, el jazmín o el wintergreen.

Amaderados – 4 – 15 años – terrosos, cálidos, especiados; fragancias de arraigo y calmantes, como por ejemplo el jengibre, la pimienta negra, la mirra, el pachulí, el sándalo o el ylang-ylang.

Fotosensibilidad: cítricos y sol

Al utilizar aceites esenciales puede encontrarse con el término fotosensibilidad. ¿Qué significa? Se refiere a la capacidad de algunos aceites esenciales de provocar potencialmente irritación cutánea si, tras aplicarlos sobre el cuerpo, esos aceites se exponen a la luz solar. Sin embargo, no hay motivo de preocupación: esto solo afecta a un pequeño grupo de aceites esenciales que pueden contener tales componentes.

Se trata sobre todo de los aceites esenciales cítricos. Estos contienen sustancias, las furanocumarinas, que aumentan la sensibilidad de la piel a los rayos UV. La aplicación de productos con estos aceites sobre la piel, especialmente durante el verano, puede provocar una mayor sensibilidad de la piel a los rayos UV. No obstante, existen algunos consejos para evitar estos efectos indeseados.

Cómo prevenir la irritación

Priorice los aceites esenciales fotosensibilizantes en productos de aclarado, como champús o geles de ducha. De este modo no permanecerán en la piel ni provocarán una posible sensibilidad.

Si tiene una crema o un tónico facial favorito con estos aceites, aplíquelo en el rostro por la noche. Así no expondrá su piel a los rayos UV. También es posible aplicar productos con aceites esenciales fotosensibilizantes en la piel cubierta por la ropa y similares. Por eso es preferible reservar estos aceites esenciales para productos destinados a la temporada de invierno, cuando llevamos capas de ropa más gruesas.

Primeros auxilios en caso de irritación de la piel

Si le aparece una reacción alérgica o enrojecimiento en la piel, ya sea debido a la fotosensibilidad o simplemente a una alergia común, proceda así:

  1. Enjuague inmediatamente

    Comience a enjuagar la piel inmediatamente bajo un chorro de agua corriente.

  2. Retire el exceso de aceite

    Tras unos minutos conviene limpiar el posible exceso de aceite esencial o del producto que lo contenga con un pañuelo o disco de algodón limpio impregnado con un aceite vegetal que tolere bien.

  3. Vuelva a enjuagar

    Después, enjuague de nuevo la piel bajo un chorro de agua corriente fría.

Los aceites esenciales y las normas IFRA

Para prevenir reacciones alérgicas es recomendable seguir también los estándares IFRA. Se trata de la International Fragrance Association, que emite recomendaciones, establece límites recomendados o prohíbe el uso de determinadas sustancias aromáticas en las industrias cosmética y alimentaria.

Las normas IFRA regulan el uso y las dosis máximas de los aceites esenciales y de fragancia en distintos productos, teniendo en cuenta la salud de los usuarios y la protección del medio ambiente. Algunos ingredientes de fragancia pueden ser irritantes en concentraciones más altas y, precisamente respetando sus límites recomendados en cosmética, puede prevenir la aparición de una posible irritación o de reacciones alérgicas en la piel.

Cómo averiguar la dosis máxima

  1. Determine el tipo de producto

    Para averiguar cuál es la dosis máxima recomendada de aceite esencial para su producto, necesita saber de qué tipo de producto se trata, es decir, si va a elaborar un champú, una crema facial, un bálsamo para la piel del bebé o un producto labial como un pintalabios.

  2. Encuentre la categoría IFRA

    Actualmente, la IFRA divide los productos cosméticos en 12 categorías según su uso. Por ejemplo, son productos aplicados en los labios; productos de aclarado para manos y cuerpo; productos aplicados al cabello, etc. La lista completa de cada categoría, con descripciones detalladas, la encontrará en el sitio web de IFRA.

  3. Consulte la dosis máxima

    Una vez que conozca la categoría de su producto, la dosis máxima del aceite de fragancia a veces puede averiguarla directamente a partir de la información facilitada por el fabricante junto al producto. Para cada categoría de productos existe una dosis máxima en porcentaje, que indica qué proporción del peso total del producto puede estar compuesta por ese aceite esencial o de fragancia.

Notas de salida, medias y de fondo

¿Sabía que con ayuda de los aceites esenciales puede mezclar su propio perfume totalmente a medida? Para lograr cada vez una combinación armoniosa de fragancias, conviene mezclar aceites esenciales que tengan notas perfumísticas de salida, de fondo y medias.

Conocer el arte de combinar adecuadamente los aceites esenciales le facilitará no solo la elaboración de perfumes, sino también la creación de nuevas mezclas de aceites esenciales para difusores, lámparas de aroma u otros productos cosméticos habituales.

Notas de salida

Las sutiles notas de salida, o cabeza de la fragancia, son lo primero que percibirá al utilizar un perfume o un producto cosmético perfumado. Suelen ser fragancias ligeras, pero al mismo tiempo estas notas son bastante marcadas, incluso penetrantes, para que las note en primer lugar. Son fragancias que se desvanecen con bastante rapidez; puede olerlas aproximadamente de 5 a 10 minutos después de aplicar el producto. Si quiere descubrirlas en sus productos favoritos, huela el producto justo después de abrirlo.

Entre los aceites esenciales habituales considerados notas de salida se encuentran sobre todo los aceites esenciales cítricos, especialmente el limón, la naranja o la lima, o la bergamota. Entre otros aceites esenciales puede encontrar aquí la menta (menta piperita), el árbol de té (tea tree) o el eucalipto. En este grupo se suele incluir la lavanda, que sin embargo también puede describirse como nota media. En cualquier caso, no se equivocará si elige como notas de salida la hierba de limón, la verbena o el tomillo.

Notas medias

La siguiente fragancia que percibirá después de las notas de salida en su perfume son las notas medias, o el corazón del perfume. Son precisamente estos componentes los que constituyen la parte principal del perfume y pueden actuar hasta varias horas, normalmente de dos a tres horas. Son especialmente populares las diversas fragancias florales, que combinan bien con las notas de salida cítricas más ligeras y con las esencias de fondo amaderadas.

Entre las notas medias clásicas se encuentran sobre todo las fragancias florales, como la lavanda, el geranio, el ylang ylang y la melisa. También puede encontrar algunas especias en este grupo, como los aceites esenciales de corteza de canela o de hoja, el cilantro, el clavo o la salvia. Aquí se incluyen también los aceites esenciales de coníferas, como el de abeto o el de pino.

Notas de fondo/base

La última fragancia que percibirá en su perfume o producto cosmético son las notas de fondo. Estos aromas empiezan a aparecer varias horas después de aplicar el producto y pueden durar todo el día, y gracias a ellos puede disfrutar del aroma de su perfume durante más tiempo.

Entre las notas de fondo o base se incluyen sobre todo las fragancias más fuertes y pesadas, que a menudo caracterizan a los aceites esenciales procedentes de distintas maderas. Así, aquí puede encontrar el aceite esencial de madera de cedro, de madera de rosa o de sándalo. Además, entre las notas base están la pimienta negra, el vetiver o el incienso, la mirra o el pachulí y el enebro.

Aceites según las estaciones del año

Hemos preparado para usted un resumen de aceites esenciales para cada estación del año. Gracias a ello puede crear sus propias mezclas de aceites esenciales para difusores o lámparas de aroma y cambiarlas en función de la estación.

Primavera

Mucha gente asocia la primavera con fragancias frescas, y esto también es válido al usar aceites esenciales. Resultan especialmente adecuados los aceites esenciales florales y los cítricos suaves, que perfumarán su hogar.

Pruebe, por ejemplo, el aceite esencial de geranio, con su agradable fragancia floral-almizclada y efectos calmantes. También puede recurrir a un clásico absoluto: el aceite esencial de limón, que se combina de maravilla con otros aceites. Si desea una fragancia cítrica algo más dulce, elija el aceite esencial de mandarina, por ejemplo de clementina.

No pase por alto tampoco el aceite esencial de árbol de té, que resulta excelente para la limpieza como parte de productos de limpieza o de lavandería. También puede recurrir a aceites esenciales calmantes y purificantes, como el aceite esencial de romero, de salvia o de menta.

Mezclas de primavera: pruebe una mezcla a partes iguales de aceite esencial de menta, de limón y de lavanda.

Un paseo por un jardín recién florecido le recordará la mezcla de geranio (3 gotas), cilantro (3 gotas) y naranja (2 gotas).

Verano

Puede disfrutar de las fragancias de sus vacaciones de verano durante todo el año con los aceites esenciales de agradable olor que muchos de nosotros asociamos precisamente con el verano. Aquí se incluye sin duda la fragancia de la lavanda, de la naranja dulce o de la menta piperita. La atmósfera del verano también puede evocarla el aceite esencial de ylang ylang, la madera de cedro o el enebro.

Mezclas de verano: una mezcla tropical de 4 partes de pachulí, 2 partes de naranja roja y 1 parte de ylang ylang.

Una fragancia dulce que aporta un estado de ánimo positivo es la mezcla a partes iguales de naranja, incienso y bergamota.

Otra combinación interesante, que recuerda a los cócteles exóticos, es la mezcla de 2 partes de pomelo y sándalo con 3 partes de naranja.

Otoño

Con ayuda de los aceites esenciales también puede recordar los paseos por el bosque entre las hojas caídas o una tarde con un libro en la mano junto al fuego. Son especialmente populares los aceites esenciales más dulces y pesados. Se trata sobre todo de distintas fragancias amaderadas y terrosas, como la madera de cedro o el abeto. También puede recurrir al romero o a la canela.

Mezclas de otoño: una agradable fragancia otoñal la da la mezcla de 3 partes de naranja combinadas con dos partes de cilantro y de canela.

Un chai latte le recordará la mezcla a partes iguales de aceites esenciales de cilantro, canela y pimienta negra.

También puede probar la mezcla a partes iguales de aceites esenciales de romero, clavo, limón y eucalipto.

Invierno

El ambiente navideño también puede crearlo en su hogar utilizando aceites esenciales y cosmética elaborada con ellos. Tradicionalmente puede recurrir al aceite esencial de corteza de canela, de clavo y de cilantro, o bien de wintergreen. Con la Navidad se asocia también el aceite esencial de abeto, además de la mirra, la naranja roja o el incienso.

Mezclas de invierno: el bosque invernal le recordará la mezcla a partes iguales de aceites esenciales de wintergreen, vetiver y abeto.

Puede crear una atmósfera navideña gracias a la combinación a partes iguales de aceites esenciales de clavo, canela y naranja.

El olor a hogar después de hornear galletas navideñas lo recrea la mezcla de 2 partes de aceites esenciales de abeto y naranja y una parte de aceite esencial de hierba de limón y de limón.

Perfumar el hogar sin difusor

¿No tiene en casa un difusor u otras «herramientas expertas» para dispersar las esencias? Tenemos para usted cuatro alternativas sencillas.

Piñas de pino

Salga al bosque con los niños o las mascotas y recoja, por ejemplo, piñas de pino: se abren maravillosamente con el calor, son una bonita decoración natural y, cuando las rocíe con aceites, irán liberando poco a poco una fragancia agradable a medida que el aire circule por la habitación.

Un cuenco con arroz

Una solución interesante es también un cuenco con arroz: llene un cuenco pequeño con arroz seco y añada de 15 a 20 gotas de la mezcla de aceites. Remueva con una cucharilla. Como la fragancia no se dispersa desde el cuenco con tanta intensidad como desde un difusor, puede colocar varios cuencos de este tipo por su piso o su casa.

Pulverizador

La forma más sencilla de dispersar la fragancia por la habitación es utilizar un pulverizador: mezcle en un frasco agua desmineralizada, aproximadamente de 15 a 20 gotas de esencias y un solubilizante (disolvente para aceites esenciales, una sustancia natural que aumenta la solubilidad de diversos compuestos en una solución acuosa), y ya tiene listo un pulverizador perfumado.

Vela natural

O elabore una vela natural y añádale unas gotas de la mezcla aromática durante su preparación. Así, un estado de ánimo apacible se lo provocará no solo la visión de la cálida llama de la vela encendida, sino también el aroma que se libera.

Preguntas frecuentes

¿Qué envase es el más adecuado para los aceites esenciales?

Un frasco de vidrio oscuro (idealmente ámbar) o, en su caso, un recipiente de acero inoxidable. El frasco de aluminio es adecuado cuando su interior está revestido con resina epoxi. El plástico no es adecuado; la excepción son las mezclas ya diluidas, por ejemplo los aceites de masaje.

¿Cuánto duran los aceites esenciales?

Depende del tipo de aceite: los cítricos duran de seis a doce meses, los herbales de uno a tres años, los especiados de dos a seis años, los afrutados de tres a siete años y los amaderados incluso de cuatro a quince años. Con un manejo y un almacenamiento adecuados puede prolongar la vida del aceite varios meses o incluso años.

¿Qué es la fotosensibilidad?

La capacidad de algunos aceites esenciales (sobre todo cítricos) de provocar irritación cutánea si, tras aplicarlos sobre el cuerpo, se exponen a la luz solar. Ayuda aplicarlos por la noche, en productos de aclarado o sobre la piel cubierta por la ropa.

¿Cómo averiguo la dosis máxima de aceite esencial según la IFRA?

Averigüe a qué categoría de la IFRA pertenece su producto. Para cada categoría existe una dosis máxima en porcentaje, que indica qué proporción del peso total del producto puede estar compuesta por ese aceite esencial o de fragancia. A veces la encontrará directamente junto al producto, indicada por el fabricante.

Mezcle su propia fragancia

La mayoría de los aceites esenciales de estas mezclas —desde los cítricos frescos hasta las cálidas notas amaderadas— los encontrará en nuestra tienda. Envíenos sus impresiones e ideas a [email protected].

Elegir un aceite esencial

¡Solo te enviaremos buenas noticias!

Consejos sobre nuevos productos, tutoriales y ofertas interesantes. ¿Te apuntas?